Moscú quiere el acuerdo de desarme listo para la cumbre de verano
Moscú criticó hoy el plan de Washington de conservar parte de su arsenal nuclear reducido y exigió refrendar el desarme en acuerdos vinculantes que deben estar listos para la próxima cumbre ruso-norteamericana a mediados de año en Rusia.
MOSCU.--- Moscú criticó hoy el plan de Washington de conservar parte de su arsenal nuclear reducido y exigió refrendar el desarme en acuerdos vinculantes que deben estar listos para la próxima cumbre ruso-norteamericana a mediados de año en Rusia.El general Yuri Baluyevski, jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, afirmó que el mayor escollo entre Moscú y Washington en el desarme atómico es el deseo de Estados Unidos de almacenar y no destruir parte de su arsenal.Tras una nueva ronda de consultas en EEUU, Baluyevski anunció la creación de tres comisiones mixtas de trabajo y citó seis criterios rusos en materia de desarme atómico que Rusia presenta a Washington.Baluyevski regresó a Moscú el sábado tras mantener negociaciones sobre la reducción de armas estratégicas ofensivas con el secretario adjunto de Defensa, Douglas Feith, las primeras consultas tras la denuncia por EEUU del tratado ABM de misiles antibalísticos."La principal divergencia sobre el proceso de reducción de armas estratégicas ofensivas tiene que ver con la intención de EEUU de no destruir, sino almacenar, las cabezas nucleares retiradas de los cohetes portadores", dijo Baluyevski a la agencia Interfax.Según el general, de esta forma EEUU, en vez de reducir de forma radical su arsenal estratégico ofensivo, "sencillamente disminuye el grado de preparación de combate de sus fuerzas nucleares"."Creo que ni nosotros ni la comunidad mundial aceptaremos semejante reducción" de los arsenales, porque supone "modificar el estado de las fuerzas nucleares" en vez de "recortarlas", indicó.EEUU y Rusia se comprometieron en noviembre pasado a reducir sus arsenales nucleares en dos tercios durante diez años, con lo que Washington quedaría con entre 1.700-2.200 ojivas atómicas, frente a 1.500-2.200 de Moscú.Pero el Pentágono reconoció hace poco que muchas de las ojivas nucleares retiradas del servicio no serían desmanteladas, lo que generó críticas de Rusia, que pidió una reducción auténtica de los arsenales atómicos.Baluyevski dijo que en EEUU la misión rusa expuso sus criterios sobre desarme atómico, que plantean la necesidad de igual seguridad para las partes, transparencia de sus políticas nucleares, carácter irreversible de la reducción de armas y control sobre este proceso.Otros dos puntos preven mantener vinculado el recorte de armas estratégicas ofensivas al de las defensivas, y piden a EEUU mayor cooperación en la búsqueda de "soluciones y finanzas" para la liquidación de los armamentos sujetos a reducción.Según Baluyevski, en Washington "ambas partes llegaron a la conclusión de que es necesario formalizar en acuerdos y documentos el proceso de reducción de las armas estratégicas ofensivas y todas sus relaciones en la esfera militar".El borrador del "acuerdo o paquete de acuerdos" debe ser puesto sobre la mesa a los presidentes de EEUU y de Rusia cuando George W. Bush visite a su colega Vladímir Putin el próximo verano, afirmó.Con este fin, y dentro del actual acercamiento sin precedentes entre ambos países en el marco de la coalición antiterrorista, Baluyevski dijo que el ministerio de Defensa ruso y el Pentágono crearon tres comisiones mixtas de trabajo, subordinadas a él y a Feith.La primera se encargará de problemas de desarme estratégico y del Tratado ABM, con el objetivo de preparar un acuerdo o paquete de acuerdos al respecto.La segunda comisión se encargará de asuntos de cooperación militar bilateral y la tercera coordinará la lucha conjunta contra el terrorismo.El general insistió en especial en la necesidad de mantener en el futuro la vinculación de las armas estratégicas defensivas y ofensivas para que puedan "poner ciertos límites al sistema de defensa contra misiles que EEUU piensa desplegar".En cuatro cumbres celebradas en 2001, Putin y Bush diseñaron un proceso de consultas "inseparables" sobre armamento nuclear ofensivo y defensivo, pero éste último quedó en el aire tras la denuncia del AMB por Washington el pasado 13 de diciembre.Bush dio el preaviso de seis meses previsto en el ABM y justificó la medida con el argumento de que ese tratado de 1972 es una "reliquia de la guerra fría" y coarta su plan para desplegar un escudo antimisiles.Putin reaccionó entonces con calma y, aunque dijo que la decisión le parecía "un error", afirmó que "no presenta una amenaza para la seguridad nacional de Rusia" porque sus fuerzas estratégicas pueden contrarrestar todo escudo defensivo.EEUU quiere crear su escudo antimisiles para hacer frente a las nuevas amenazas del siglo XXI, como ataques de países irresponsables y grupos terroristas, mientras Rusia dice que el fin del ABM romperá la paridad nuclear y desatará una nueva carrera de armamentística.




