Argentina prepara plan "sustentable" para presentar al FMI
El Gobierno argentino prepara un plan "sustentable" para conseguir ayuda financiera del Fondo Monetario Internacional que puede incluir la conversión a pesos de los depósitos en dólares que están bloqueados en los bancos.
BUENOS AIRES.---- El Gobierno argentino prepara un plan "sustentable" para conseguir ayuda financiera del Fondo Monetario Internacional que puede incluir la conversión a pesos de los depósitos en dólares que están bloqueados en los bancos.Si esta idea avanza, habrá caído la solemne promesa que hizo en su discurso de asunción el presidente Eduardo Duhalde, quien aseguró ante la Asamblea Legislativa, el pasado 1 de enero, que todos los ahorradores recuperarán su dinero en la moneda de origen.Aunque no hubo una confirmación oficial de los detalles del plan, los funcionarios del Ministerio de Economía admitieron la dificultad con la que se topa el Gobierno para el cumplimiento de esa promesa."Si yo hubiera tenido que escribir ese párrafo, no lo habría escrito porque es un compromiso sobre obligaciones de otros, sobre obligaciones de los bancos", dijo hoy el viceministro de Economía, Jorge Todesca.No obstante, Todesca aseguró que el Gobierno "hace todo lo posible para que la promesa se cumpla y, de hecho, los depósitos reprogramados están en dólares".Desde el 3 de diciembre pasado, los ahorros de millones de argentinos están atrapados dentro de un llamado "corralito financiero" creado para detener una fuga de depósitos y salvar la quiebra del sistema financiero.El esquema hace que ninguna persona pueda sacar más de 1.500 pesos (1.071 dólares al cambio oficial) al mes en efectivo de sus cuentas bancarias.A poco de su llegada al poder, Duhalde ordenó una devaluación del 28,5 por ciento del peso para la liquidación de operaciones de comercio exterior, pero el esquema dio nacimiento a un mercado libre en el que la moneda argentina perdió la mitad de su valor frente al dólar estadounidense.El Gobierno también diseñó un programa de devolución de depósitos que terminará en septiembre de 2005, siempre bajo la promesa de entregar dólares a quienes hayan llevado esa moneda a los bancos.Sin embargo, esta semana las autoridades dieron a los ahorradores la opción de disponer -dentro del circuito financiero- de 5.000 dólares de cuentas antes restringidas, aunque para ello antes deben pasarlos a moneda argentina, lo que les convierte en 7.000 pesos.Los ahorradores protestan porque si tuvieran la posibilidad de usar esos 7.000 pesos para comprar dólares en el mercado libre, apenas podrían adquirir 3.500, con lo que el 15 por cinto de sus ahorros en moneda estadounidense se habría diluido.Por su parte, el ministro de la Producción, José Ignacio de Mendiguren, opinó que la "pesificación" de la economía, en un país que durante más de diez años se acostumbró a una paridad de "uno a uno" con la moneda estadounidense, es la "mejor alternativa para el desarrollo de la industria y la reactivación"."Hay que sincerar la economía. Aclararle a la gente que los dólares no están en los bancos. La propuesta es respetarle al ahorrador el poder adquisitivo de su depósito", dijo De Mendiguren.La idea del Gobierno, de acuerdo con fuentes gubernamentales citadas por la prensa local, es que esta "pesificación" se haga a una equivalencia de 1,40 pesos por dólar, según la cotización de un mercado oficial que más tarde marchará hacia la flotación de las divisas.Este sistema conviene a quienes contrajeron deudas en dólares con los bancos, a los que se les haría imposible cancelar con una moneda estadounidense que se fue de uno a dos pesos en el mercado libre en menos de un mes.La conversión de los depósitos a pesos responde a una reclamación del sector financiero, mientras que la flotación de la moneda es un esquema que pide el Fondo Monetario Internacional (FMI), del que se espera una ayuda financiera que permita disolver el "corralito".El FMI exige a cambio de esa ayuda el diseño de un "plan sustentable" que incluya, además, un presupuesto austero de gastos para este año, una pauta de emisión monetaria bajo severos controles y un acuerdo del Estado Nacional con las provincias para el reparto de impuestos federales.Este programa será presentado al FMI a finales de enero, cuando viajará a Washington una misión argentina encabezada por el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, y el canciller, Carlos Ruckauf.




