Bush se prepara para batalla entre la medicina y la moral
El presidente estadounidense, George Bush, busca asesoría en clonación humana, fertilidad in vitro o eutanasia, entre otras controvertidas técnicas a las que se opone, aunque intuye que van a estar rodeadas de "matices" y "sutilezas".
WASHINGTON.--- El presidente estadounidense, George Bush, busca asesoría en clonación humana, fertilidad in vitro o eutanasia, entre otras controvertidas técnicas a las que se opone, aunque intuye que van a estar rodeadas de "matices" y "sutilezas".Bush tomó una decisión salomónica sobre las células "madre" el pasado año, pero tendrá que volver a pronunciarse, por lo que ha nombrado un Consejo de Bioética repleto de expertos en biología, metafísica, leyes y otras áreas de las humanidades.Su primera reunión comenzó ayer, jueves, y durará hasta hoy, como un primer contacto entre los nuevos integrantes del Consejo que han puesto la clonación de embriones como su prioridad.Nunca hasta ahora la ciencia habían entrado en colisión tan directa con la ética, la moral o la religión y asuntos tan complicados como el de las células "madre" obligan a la sociedad a dividirse."Yo no creó que (la clonación) sea correcta", opina Bush. Pero reconoce que, "por otro lado, puede haber un montón de matices y sutilezas", lo que convierte el asunto en espinoso.Abordar la cuestión de las células "madre" implica hablar de clonación, de técnicas de fertilidad in vitro, de aborto, de la medicina del futuro y de los miles de millones de dólares que puede llegar a mover el campo de la farmacobiología. Nadie concedió demasiada importancia el pasado verano a las declaraciones en Washington de Severino Antinori y Panos Zavos, dos expertos en técnicas de reproducción empeñados en clonar un ser humano.Pero cuando la empresa Advanced Cell Technology de Massachusetts informó en noviembre de que había clonado un embrión para obtener células "madre" las cosas cambiaron.Leon Kass, un experto en ética de la Universidad de Chicago, y otros 17 especialistas, formarán el Consejo de Bioética encargado de asesorar a Bush en asuntos que enfrentan a la medicina con la moral.Las células "madre", que tienen la capacidad de convertirse en cualquier tipo de tejido del cuerpo humano, podrían salvar la vida a millones de enfermos de Alzheimer, Parkinson, diabetes o cáncer, pero se obtienen de los embriones humanos. He ahí el dilema.La fertilización in vitro ayuda a miles de parejas a tener hijos, pero las clínicas almacenan cientos de embriones que se han creado para garantizar el embarazo y ya no son necesarios. ¿Qué se hará con ellos?, preguntan científicos y moralistas.La eutanasia, otro de los espinosos asuntos que crean fricciones, pone enfrenta el humano deseo de una muerte digna con el credo profesional de los médicos, obligados a mantener a toda costa la vida.Estados Unidos se juega perder la supremacía en el campo de la biotecnología si pone freno a la investigación con células "madre", o el voto mayoritario de los conservadores si lo apoya abiertamente.El asunto es aún más complicado cuanto más se profundiza en los métodos de la obtención de las células y de la clonación misma.Clones, embriones, blastocitos, células multipotentes, totipotentes y pluripotentes son para los científicos fases diferentes en la biología evolutiva de los tejidos, pero los ciudadanos de a pie se preguntan: ¿dónde comienza a formarse el ser humano?Advanced Cell Techology afirma que la clonación lograda en noviembre no perseguía la creación de un ser humano, sino la obtención de células compatibles con cada enfermo.Abierta la puerta de la clonación, ¿cómo se garantiza que otros no prosigan adelante y lleven a término una clonación completa?, señalan los contrarios a estas técnicas."Estamos consiguiendo el poder de intervenir en el cuerpo humano, pero ese poder puede ser usado para producir cambios fundamentales en la naturaleza humana", ha manifestado Kass, quien deberá lidiar con las "inevitables consecuencias" de ir en una dirección u otra.




