Asociación Latinoamericana exhorta a diálogo internacional
La Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU) exhortó a la comunidad internacional, y especialmente a Colombia, a buscar soluciones a la ruptura del diálogo entre el Gobierno y la guerrilla en ese país.
Quito.---- La Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU) exhortó a la comunidad internacional, y especialmente a Colombia, a buscar soluciones a la ruptura del diálogo entre el Gobierno y la guerrilla en ese país.La ALDHU, con sede en Quito, se lamentó de la ruptura del proceso de paz entre el Ejecutivo colombiano y las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y advirtió de que el fin del diálogo tendrá efectos negativos en esa nación y en los estados vecinos.El secretario general de la asociación, el chileno Juan de Dios Parra, instó en un comunicado a las naciones amigas de Colombia a buscar "nuevas propuestas que conduzcan a un diálogo efectivo" en pro de la paz en territorio colombiano.Sin embargo, reconoció que "las víctimas de masacres, asesinatos y secuestrados que dejaron estos tres años (de diálogo), son la mayor evidencia del fracaso del proceso"."La frustración de unas negociaciones realizadas en medio de la guerra debe dejar lecciones que permitan la búsqueda de nuevos caminos hacia la paz, que aseguren la tranquilidad a la sociedad colombiana y permitan establecer la confianza en la verdadera voluntad de las partes", indicó Parra.El responsable de ALDHU expresó su temor de que la ruptura de las negociaciones entre el Gobierno del presidente Andrés Pastrana y las FARC cause "la degradación del conflicto y el incremento de la violencia, que afectará directamente a la población civil".Parra señaló como síntoma de esa posibilidad el fortalecimiento del Ejército colombiano con los recursos del Plan Colombia, auspiciado en parte por Estados Unidos.Denunció la posibilidad de que las fuerzas regulares colombianas arremetan en breve contra los insurgentes, y opinó que por esa razón han sido alistados 23.000 nuevos soldados, 4.500 de los cuales pertenecen a la Fuerza de Despliegue Rápido, y 3.500 han sido ubicados en la zona de distensión.También señaló como síntoma de la escalada bélica la preparación de 35 helicópteros Black Hawk, diez de ellos donados por EEUU la semana pasada, así como de cuatro aviones de inteligencia, una flotilla de aeronaves tipo OV-10 y Tucanos.La ofensiva del Ejército colombiano intentará afectar "no sólo a la capacidad operativa de las FARC, sino que abrirá una nueva fase de intensificación del conflicto en Colombia", aseguró Parra."En este nuevo escenario, la población civil será la principal víctima, en particular los habitantes de los departamentos de Caquetá, Meta, Guaviare y Putumayo", ya que las operaciones sobre esas zonas se dirigirán desde la base militar de Tres Esquinas."Sin duda se incrementará el desplazamiento de la población, por lo que hacemos un llamamiento a los países vecinos para cumplir con su deber humanitario de acoger a las víctimas civiles de la guerra que huirán en busca de refugio y seguridad hacia las fronteras, especialmente hacia Ecuador", señaló Parra.




