Japón flexibiliza reglas migratorias para coreanos antes Mundial
Las autoridades japonesas permiten un mayor acceso de los ciudadanos surcoreanos a Japón para tratar de estrechar los vínculos bilaterales con Corea del Sur antes de que comience la fase final de Campeonato Mundial de Fútbol del 2002, primero que se disputará en Asia.
Tokio.--- Las autoridades japonesas permiten un mayor acceso de los ciudadanos surcoreanos a Japón para tratar de estrechar los vínculos bilaterales con Corea del Sur antes de que comience la fase final de Campeonato Mundial de Fútbol del 2002, primero que se disputará en Asia.Pese a que los surcoreanos que viajen a Japón necesitarán todavía visados, podrán permanecer hasta noventa días seguidos en este país, por encima de los quince a que se limitaba su estancia hasta ayer.Japón era reacio a flexibilizar las medidas migratorias para los surcoreanos con visados de acceso múltiple por periodos cortos, de uno a tres años, porque las autoridades estiman que el 25 por ciento de los inmigrantes ilegales que hay en este país es de origen surcoreano, informa hoy la agencia "Kyodo".Sin embargo se decantó por el cambio normativo para intentar eliminar trabas a las esperadas visitas de ciudadanos surcoreanos a Japón con motivo del Campeonato Mundial de Fútbol, primero que organizan dos países de forma conjunta.Los japoneses que viajan a Corea del Sur pueden hacerlo sin visado siempre que permanezcan hasta un máximo de treinta días en el vecino país."Espero que los dos pueblos profundicen en sus intercambios y se conozcan más de cerca, que renueven las relaciones que mantenían antaño y que cooperen e intensifiquen su amistad", señaló el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, en su mensaje de Año Nuevo hecho público hoy."Debemos unir nuestras manos y corazones con los de los surcoreanos para tratar de que el Campeonato sea un éxito", añadió Koizumi, para quien el evento deportivo es uno de los mayores retos exteriores de Japón para el 2002.En Seúl el presidente surcoreano, Kim Dae Jung, acogió con satisfacción la entrada en vigor de la medida que ve como un atajo para acelerar la colaboración y el conocimiento mutuo de dos países cuya pasado común empaña la colonización japonesa de la península coreana de 1910 a 1945."Es importante que los países vecinos tengan contactos frecuentes. Debemos ser capaces de conversar. El diálogo conduce al entendimiento y éste a la cooperación", puntualizó Kim.El año pasado los lazos bilaterales sufrieron un nuevo golpe con la publicación en Japón con la venia del ministerio de Educación de un libro de texto para escolares que glorificaba el pasado militarista japonés que finalmente pocas escuelas utilizarán.También suscitó fuertes críticas en Corea del Sur la visita el pasado 13 de agosto del primer ministro Koizumi a un santuario sintoísta donde se rinde culto a catorce criminales de guerra Clase-A, lo que motivó que el mandatario viajara a Seúl en octubre y ofreciera una disculpa por los sufrimientos y daños infligidos por Japón a Corea durante más de tres décadas.




