Nuevo Gobierno argentino pide "un poco de paciencia" a la gente
El Gobierno argentino planea echar marcha atrás en las medidas para restringir el uso de dinero en efectivo, aunque las nuevas autoridades han pedido "un poco de paciencia" a la gente.
BUENOS AIRES.--- El Gobierno argentino planea echar marcha atrás en las medidas para restringir el uso de dinero en efectivo, aunque las nuevas autoridades han pedido "un poco de paciencia" a la gente.Los bancos se limitaron hoy al pago de salarios y los cobros de impuestos y servicios, medida dispuesta el viernes pasado por el Banco Central junto con una feria cambiaria a la espera de que se defina un nuevo plan económico."Tengo un día en el Gobierno: vengo a trabajar, trabajar y trabajar", declaró sin más el presidente interino, Adolfo Rodríguez Saá, al ingresar hoy a la sede gubernamental.El presidente interino celebró ayer, domingo, su primera reunión con el nuevo Gabinete de Ministros, a quienes ordenó que trabajen de forma coordinada para acelerar medidas que reactiven la economía, que sufre una recesión desde mediados de 1998."Ya ha comenzado el diálogo con todo el mundo" en busca de ayuda económica para sacar al país de la crisis "y va a haber novedades", apuntó Rodríguez Saá al concluir anoche esa reunión.También aseguró que "el mundo comprende" los motivos de que se haya declarado una moratoria unilateral de la deuda exterior, y aclaró que esa medida se refiere a los pagos de capital e intereses.Rodríguez Saá admitió una posible flexibilización de las restricciones al uso de dinero en efectivo que dispuso el anterior Gobierno de Fernando De la Rúa el 3 de diciembre pasado, para frenar una fuga de capitales."Estamos estudiando las medidas para solucionar este gravísimo problema. Les pido a todos que tengan un poco de paciencia", puntualizó."Realmente se va a mover la economía y la paz reina en todo el territorio nacional", aseguró el mandatario, quien de momento dispuso que todos los funcionarios no ganen más de 3.000 pesos al mes y la venta de todos los automóviles de uso oficial.Cuando se daba por descontada una devaluación del peso, Rodríguez Saa ratificó la continuidad del régimen de convertibilidad o paridad cambiaria entre la moneda nacional y el dólar.Además, prometió que las primeras medidas económicas que se tomen "generarán un millón de nuevos puestos de trabajo" en el primer mes.Los empresarios y economistas esperan con expectación los resultados de las gestiones que hará el Gobierno para atenuar el impacto del cese de pagos de la deuda exterior y lograr la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos financieros.El ministro del Interior, Rodolfo Gabrielli, destacó en este sentido que "son muy alentadoras" las informaciones que recibió el nuevo Gobierno desde el exterior.Dijo que "no es un dato menor" la carta que envió el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en apoyo a las nuevas autoridades argentinas."Hemos anunciado que Argentina ha suspendido los pagos (de la deuda exterior), que cada uno le ponga el nombre que quiera", comentó en declaraciones al programa "A dos voces" de la televisión por cable."La única salida que tiene Argentina es una férrea disciplina fiscal, mostrándonos serios ante el resto del mundo", agregó Gabrielli.El ministro del Interior subrayó que las nuevas autoridades tienen el apoyo de "todos los dirigentes" del Partido Justicialista (peronista), primera fuerza política en el Parlamento que se hizo cargo del Gobierno tras la renuncia de Fernando De la Rúa, que el viernes pasado fue aceptada por la Asamblea Legislativa.La deuda pública argentina suma unos 132.000 millones de dólares, de los cuales unos 79.300 millones corresponden a compromisos con acreedores extranjeros y organismos internacionales de crédito.Desde comienzos de diciembre, la gente no puede retirar más de 1.000 pesos (o dólares) en efectivo de los bancos, por lo que los pagos por sumas superiores se deben hacer con cheques, tarjetas de crédito y débito.También se prohibió sacar más de 10.000 pesos por persona del país y las operaciones de comercio exterior quedaron bajo un estricto control para asegurar el ingreso de dólares.Las restricciones financieras afectaron a la cadena de pagos, se redujeron las ventas minoristas en por lo menos un 60 por ciento y los bancos hicieron decenas de miles de nuevos clientes debido a que la mayor parte de la población carece de cuentas bancarias.La escasez de dinero en efectivo fue uno de los factores que desembocaron en la oleada de protestas y el estallido social que causó la renuncia de Fernando De la Rúa a la jefatura del Estado, el jueves pasado, y la formación de un Gobierno provisional.Adolfo Rodríguez Saá celebrará hoy una serie de reuniones con empresarios para analizar el rumbo económico que tomará el país. EFE




