El "caso Kehl" se convierte en disputa ética en Alemania
El caso del internacional Sebastian Kehl, cuyo fichaje por parte del Borussia Dortmund ha provocado las iras del Bayern de Múnich que contaba con él para la próxima temporada, ha desatado una disputa ética en la que intervienen desde los editorialistas de los diarios hasta la conferencia episcopal.
BERLIN.---- El caso del internacional Sebastian Kehl, cuyo fichaje por parte del Borussia Dortmund ha provocado las iras del Bayern de Múnich que contaba con él para la próxima temporada, ha desatado una disputa ética en la que intervienen desde los editorialistas de los diarios hasta la conferencia episcopal.Kehl, de 21 años y una de las grandes promesas del fútbol alemán, está todavía en las filas del SC Friburgo, un equipo que suele apostar por figuras jóvenes y desconocidas que, cuando empiezan a hacerse estrellas son vendidas a otros clubes con mayores capacidades económicas.Esa filosofía, y la importancia que le da el técnico Volker Finke a la cantera, ha convertido al Friburgo en una especie de símbolo romántico que se opone a lo que representan los clubes con poder financiero como el Bayern y el Dortmund.En ese sentido, la marcha de Kehl, que ya estaba anunciada desde hacía varios meses, ya desde antes de la disputa entre los dos colosos era vista con un lente moralista que veía como una oferta monetaria podía destruir todo idealismo y toda identificación con el equipo.Sin embargo, cuando al Bayern se le fue el fichaje de las manos, fueron los propios bávaros los que empezaron a hablar de un problema "moral" y el director deportivo del club, Uli Hoennes, ha acusado a Kehl incluso de "mentiroso".La versión de Hoennes es que él había llegado ya a un acuerdo verbal con el jugador y que incluso le había entregado un cheque por valor de 1,5 millones de marcos (unos 750.000 dólares) que el padre de Kehl, que también es su consejero, habría ingresado.Kehl posteriormente retornó ese dinero, con intereses, pero Hoennes dice que eso no cambia el hecho de que entre el jugador y el Bayern ya existía de hecho un contrato.Sin embargo, los estatutos de la Bundesliga exigen que haya un contrato escrito, que parece no haber y que, en caso de que lo hubiera, podría traer problemas a los bávaros puesto que Kehl todavía tiene vigentes sus compromisos con el Friburgo."Las fronteras entre la moral y los negocios son bastante difusas en el fútbol profesional", ha señalado con cierto cinismo el presidente del Borussia Dortmund, Gerd Niebaum.El Borussia se metió en medio cuando el Bayern ya contaba con poder formar en los próximos años un centro del campo netamente alemán con Sebastian Deisler, Sebastian Kehl y Michael Ballack.El argumento decisivo del Dortmund parece haber sido que el técnico Mathias Sammer le aseguró a Kehl que formaría parte del primer equipo lo que en el Bayern sería más difícil debido a la presencia de jugadores como Owen Hargreaves y Jens Jeremies que juegan en su misma posición.Ya mientras Kehl dudaba, Hoennes enfiló baterías contra él, lo amenazó con un proceso frente a la magistratura laboral, lo tildó de mentiroso y empezó a quejarse cada vez que alguien le acercaba un micrófono de que él parecía pertenecer a otra época por creer que la moral y la decencia todavía valían algo.En medio de las quejas de Hoennes, Kehl le hizo saber al Bayern, a través de su abogado, que "por razones deportivas" había decidido fichar por el Dortmund.El informativo más importante del país, el "Tagesthemen" de la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD) dedicó su comentario al "caso Kehl" y defendía al jugador diciendo que éste había sido aturdido por las presiones y las ofertas financieras de los clubes.El encargado de Asuntos Deportivos de la Conferencia Episcopal, Michael Kûhn, también ha roto una lanza por el jugador."Si él ahora ha tomado una decisión distinta sobre su futuro, hay que respetarla en lugar de tratar de intimidarlo", dice Kûhn en declaraciones que publica hoy el periódico dominical "Welt am Sonntag".Por el momento, el Friburgo y el Borussia Dortmund negocian para tratar de llegar a un acuerdo para que el traspaso se haga ya en enero y el Bayern piensa seguir dando la pelea a través de los tribunales.Hoennes ha sugerido como compromiso que el Dortmund haga una donación por valor de cerca de 2 millones de dólares, en nombre del Bayern, a instituciones que hagan trabajo humanitario en Afganistán.




