Temen que efecto de Argentina se extienda por América Latina
La aguda crisis social y política que vive Argentina y que llevó a la renuncia de su presidente Fernando de la Rúa, fue interpretada por gobernantes y políticos latinoamericanos como la funesta consecuencia de pretender imponer modelos económicos sin medir sus consecuencias sociales y políticas.
BUENOS AIRES.---La aguda crisis social y política que vive Argentina y que llevó a la renuncia de su presidente Fernando de la Rúa, fue interpretada por gobernantes y políticos latinoamericanos como la funesta consecuencia de pretender imponer modelos económicos sin medir sus consecuencias sociales y políticas.Los gobiernos latinoameriocanos han expresado su temor de que este efecto se extienda por todos los paises del continente, medida que ha comenzado a ser vista con ojo crítico y preventivo, para evitar que esta situación pueda desatar en una cadena lamentable.´Lo que hemos visto es tal vez una política extrema que ha significado en definitiva un costo social que era imposible de soportar por el pueblo argentino´, dijo el presidente socialista chileno Ricardo Lagos.El presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso atribuyó la caída de De la Rúa a la falta de respaldo político para resolver una crisis económica de la magnitud de la argentina.´Fue un hombre que se empeñó en las circunstancias de lo que podía hacer pero en ciertos momentos le ha faltado apoyo político. Cuando no hay apoyo político las consecuencias son graves´, dijo Cardoso, cuando la renuncia de De la Rúa aún no se había formalizado pero era prácticamente un hecho.El presidente uruguayo Jorge Batlle elogió a De la Rúa como ´un gran ciudadano´ y remarcó que hoy los problemas de los países se resuelven en democracia. ´Estamos absolutamente convencidos que Argentina va a seguir ese camino. El Mercosur, como es lógico, lo va a apoyar (...) para que Argentina recupere naturales y legítimos mecanismos institucionales que hoy están en marcha´, dijo Batlle, quien habló en nombre de todo el bloque regional.Estados Unidos dijo, en palabras de un funcionario del Departemtno de Estado, que ´confiamos en la fortaleza de las instituciones argentinas´ y alentó ´a todos los argentinos a trabajar juntos para encontrar una solución que lleve de vuelta al país al crecimiento sostenible y a la prosperidad y reiteramos nuestra confianza en que Argentina siga siendo una de las democracias líderes del hemisferio´.El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, llamó a iniciar el proceso de sucesión constitucional, y pidió al pueblo argentino respaldar a quien sea electo para ´acabar con la violencia y fortalecer las intituciones democráticas´.Gaviria dijo que la pérdida de vidas ´añade una nueva y trágica dimensión a los agudos problemas económicos que enfrenta Argentina´, y consideró la renuncia del presidente De la Rúa como ´un gesto patriótico, que espero contribuirá a reducir las tensiones´.En Bogotá, el ministro colombiano de Hacienda, Juan Manuel Santos, estimó que la crisis argentina terminará por perjudicar a todo el ´vecindario´ en los mercados internacionales.´Esa coyuntura en una nación envenena a todo el vecindario porque no sólo (se) va a considerar a Argentina como un país en problemas sino a América Latina como un continente en dificultades´, declaró Santos.El canciller de Panamá José Alemán culpó a los organismos multilaterales. ´Este es un mensaje a los mandatarios de América Latina de que hay que estar muy cerca del pueblo y de que no se pueden aceptar recetas de los organismos financieros internacionales sin adaptarlas a la realidad de cada país´, afirmó.En sendas declaraciones, los gobiernos de México y Ecuador y el Grupo de Río expresaron su deseo de que los problemas argentinos sean resueltos dentro del marco de la institucionalidad democrática. Coincidieron también en instar a la comunidad internacional a que acompañe los esfuerzos de Argentina para lidiar con una deuda externa de 132.000 millones de dólares cuyos vecimientos no puede solventar.El diputado oficialista mexicano Felipe Calderón sostuvo que la caída de De la Rúa es ´el epílogo de una serie de irresponsabilidades en el manejo de las finanzas públicas´. ´Esto es muy claro: cuando se deja un déficit público abierto, por pequeño que sea, y se lo quiere trasladar infinitamente a las nuevas generaciones, es algo imposible´, dijo.En Perú, el ex presidente Alán García dijo el derrumbe argentino es culpa de la deuda externa y sostuvo que el nuevo gobierno que se instale en Buenos Aires tendrá que negociar un nuevo cronograma de pagos, y recomprar a menor precios la mayor parte de sus bonos.´Si no lo hace, cualquier gobierno tendrá existencia efímera´, dijo Garcia quien durante cuando gobernó Perú entre 1985 y 1990 redujo unilateralmente los pagos de la deuda y su país fue declarado inelegible para recibir asistencia del Fondo Monetario Internacional.ARGENTINA CAMBIA GOBIERNO CONSERVADOR POR PRAGMATISMOBUENOS AIRES (Reuters) - Argentina pasó en sólo 24 horas de ser gobernada por un partido conservador y un presidente que tomaba decisiones tras largas negociaciones a estar pilotada por el peronismo, un movimiento pragmático que no ha dudado para tomar hasta las más duras decisiones económicas.El presidente Fernando de la Rúa presentó su renuncia el jueves en medio del peor estallido social de la última década, con miles de argentinos insultándolo en las calles por su fracaso en reactivar una economía que no crece desde 1998.El ciclo es muy similar al que los argentinos vivieron en 1989, cuando el ex presidente Raúl Alfonsín debió abandonar su puesto cinco meses antes de lo previsto por una ola de saqueos a supermercados -como las que se viven desde el viernes en todo el país- y una crisis hiperinflacionaria.La gran diferencia es que en esa oportunidad ya existía un presidente electo que se hizo cargo del Poder Ejecutivo en medio de una feroz crisis financiera.Se trataba del peronista Carlos Menem, que sin duda encaró un titánico y polémico proceso de privatizaciones, congeló los ahorros de la población para frenar una fuga de depósitos e invitó a los capitales del mundo a aterrizar en el país garantizando buenos negocios.No era ese el modelo histórico del peronismo, que fue concebido por su fundador Juan Domingo Perón como un movimiento popular cuyo himno arengaba al pueblo a ´combatir el capital´.Menem decidió adecuar su plan a las necesidades del país, desoyendo el legado de Perón. No aplicó casi ninguna de las medidas que había prometido e implantó un régimen de cambio fijo que acabó con la inflación y al traer estabilidad de precios hizo reflorecer el crédito privado.Ese es el último ejemplo de una administración peronista a nivel nacional, que por otro lado fue duramente criticada por la población por las decenas de denuncias de corrupción.´Ahora tienen que gobernar. La duda es qué peronismo va a hacer´, dijo el analista político Vicente Massot.´El peronismo tiene un instinto para gobernar, pero de todas maneras, insisto en que las dificultades van a crecer porque a partir de mañana las esperanzas de la gente no van a ser posibles de ser satisfechas en los tiempos que la gente quiere´, añadió.El peronismo se encuentra ante el gran desafío de lograr en el corto plazo lo que De la Rúa no logró en dos años y diez días: calmar la tensión social, reactivar la economía y, lo más difícil, decidir qué hará con el régimen monetario, que para muchos es el culpable de los males de la economía del país.El peso, atado en paridad uno a uno con el revaluado dólar, quitó competitividad a la producción argentina.Pero una devaluación dejaría en la ruina a empresas y familias argentinas, que están endeudadas en dólares pero perciben sus ingresos en pesos.´El costo de devaluar es el gran desafío de las próximas autoridades´, dijo el analista político Rosendo Fraga.Las propuestas que conviven entre los economistas del peronismo van desde la dolarización de la economía hasta la creación de una nueva moneda no convertible, pasando por la libre flotación del peso. PERSONAJESEl viernes el Congreso debe elegir un gobernador o un legislador para que se haga cargo del Poder Ejecutivo y llame a elecciones presidenciales.¿Pero quienes son los principales candidatos a gobernar el país? Las principales figuras del peronismo que podrían ocupar ese puesto son el ex vicepresidente de Menem y actual senador Eduardo Duhalde, el mismo Puerta y los gobernadores Adolfo Rodríguez Saá, Carlos Ruckauf y José Manuel De la Sota.Ramón Puerta es un millonario, que antes de ser designado 10 días atrás como jefe del Senado era un político relativamente poco conocido.Tiene 50 años, y acumuló su fortuna como empresario de la yerba mate. Fue gobernador de la empobrecida provincia norteña de Misiones y hasta ahora se mantuvo al margen de la explosiva guerra verbal entre los políticos.Eduardo Duhalde es el senador que más votos obtuvo en las últimas elecciones legislativas de octubre, tras perder en los comicios presidenciales frente a De la Rúa en 1999.Después de esa derrota muchos analistas creyeron que se había acabado su carrera política.Duhalde fue gobernador de la poderosa provincia de Buenos Aires y vicepresidente en el primer mandato de Menem, con quien quedó abiertamente enfrentado después que el ex presidente bloqueó su carrera hacia la presidencia.Carlos Ruckauf, el actual gobernador de Buenos Aires, es el más explosivo dirigente del peronismo. De 1995 a 1999 fue vicepresidente de Menem.Ruckauf intenta mostrarse como un político populista, una actitud que en muchas oportunidades es vista como demagógica y oportunista. Sin embargo, la provincia que administra sufre una seria crisis financiera que mantiene a la población en constantes protestas populares.Adolfo Rodríguez Saá es el gobernador de la provincia andina de San Luis. Tiene como principal activo una administración equilibrada, pero en su contra denuncias de corrupción y un escándalo sexual sobre sus espaldas.Carlos Menem no parece ubicarse con muchas posibilidades en la carrera presidencial que se inicia el viernes, aunque ya ha dado varias sorpresas al eclipsar sorpresivamente en pugnas partidarias a otros políticos del partido.Menem es el político argentino más importante de los últimos cincuenta años, y cuenta con una personalidad carismática y extravagante.EL PERONISMO QUIERE CONVOCAR A ELECCIONES EN 60 DIASBUENOS AIRES.--- El presidente provisional del Senado de Argentina, Ramón Puerta, anunció hoy que asumirá la jefatura del Estado ´sólo por 48 horas´ y aseguró que en la oposición peronista existe consenso para llamar a elecciones en los próximos 60 días.Después de pasar toda la noche reunido con los gobernadores provinciales del Partido Justicialista (PJ peronista), Puerta señaló a los periodistas que, tal como prevén las leyes, será la Asamblea Legislativa la que acepte la renuncia presentada ayer jueves por el presidente Fernando de la Rúa y luego decida los siguientes pasos institucionales.´Solamente voy a estar 48 horas. Nunca ocupé un cargo para el que no me hayan elegido. Voy a cumplir mi misión en un momento tan difícil para la República y esa es mi responsabilidad, que no es poca´, afirmó el legislador del PJ.Afirmó que en el breve período en que ejercerá la jefatura del Poder Ejecutivo tratará de llevar ´tranquilidad´ a los argentinos, de ´defender sus propiedades y sus bienes´ y de responder al ´hambre´ tras los dos días de convulsión social y hechos de violencia que desembocaron en la dimisión del presidente De la Rúa.




