Declaran a J.P. Montoya mejor debutante y rey de adelantamientos en F-1
El colombiano Juan Pablo Montoya (Williams BMW), con su victoria en el Gran Premio de Italia y su quinto puesto en la clasificación del mundial, ha sido el mejor de los cinco pilotos que ésta temporada han debutado en la Fórmula Uno.
MADRID.---- El colombiano Juan Pablo Montoya (Williams BMW), con su victoria en el Gran Premio de Italia y su quinto puesto en la clasificación del mundial, ha sido el mejor de los cinco pilotos que ésta temporada han debutado en la Fórmula Uno.Precedido de su título en el campeonato estadounidense CART en 1999 y el triunfo en las 500 millas de Indianápolis el pasado año, Montoya no ha decepcionado y en su primera temporada ha sido el indiscutible rey de los adelantamientos, en los que su principal víctima ha sido el campeón del mundo el alemán Michael Schumacher (Ferrari).Al volante de un coche muy competitivo, el Williams FW23 BMW, Montoya no tardó mucho en demostrar su talento. No tuvieron tanta suerte otros dos destacados debutantes, el finlandés Kimi Raikkonen (Sauber C20 Petronas) y sobre todo el español Fernando Alonso (Minardi PS01 European), que se ha tenido que pelear con el peor coche del pelotón, pero quizás sea el piloto de mayor proyección en el futuro.En la tercera prueba de la temporada, el Gran Premio de Brasil, el colombiano sorprendió al mundo cuando después de liberarse la carrera, que había sido neutralizada en la segunda vuelta para permitir retirar el coche del finlandés Mika Hakkinen (McLaren-Mercedes), que se había quedado clavado en su puesto en la formación de salida, adelantó espectacularmente a Michael Schumacher por el interior de la curva de Senna, en la que se tocaron las ruedas de ambos coches.Aquel día pudo ganar Montoya la carrera y entrar en la leyenda de la Fórmula Uno como uno de los pilotos que más pronto había logrado su primera victoria tan solo precedido por los italianos Giancarlo Baghetti y Giuseppe Farina, que lo hicieron en su primero y el argentino Juan Manuel Fangio en su segundo, pero en una extraña maniobra el holandés Jos Verstappen (Arrows A22 Asiatech) golpeó por detrás al bogotano y ambos quedaron eliminados a mitad de carrera.En la siguiente carrera Montoya volvió a adelantar a Michael Schumacher en carrera, en la curva de la Rivazza, donde se instalan los seguidores de Ferrari en la llamada "colina de la pasión", pero una avería le dejó fuera de la competición.Su carácter poco amable con los otros pilotos, sus diferencias con su compañero de equipo, el alemán Ralf Schumacher, con el cual no se dirige prácticamente la palabra -"no estoy aquí para hacer amigos", dijo- y sus salidas de pista crearon un cierto malestar en algunos miembros del seno de la escudería Williams, por lo que se llegó en algún momento, incluso a hablar de su sustitución.Pero en el Gran Premio de España, cuarta prueba del Mundial, llegaría su primer podio al finalizar en segunda posición y eso hizo que las aguas comenzaran a volver a su cauce, hasta que en el Gran Premio de Canadá tuvo un nuevo incidente con el canadiense Jacques Villenueve.En la reunión de pilotos Villeneuve dijo "alguno va a matar a alguien un día" y en tono sarcástico Montoya respondió: "Que yo sepa tú ya has matado a alguien", en referencia al comisario muerto en Australia, alcanzado por una rueda del coche del canadiense tras un choque con Ralf Schumacher.La reacción de Villeneuve fue instantánea, cogió por el cuello a Montoya y le hubiera golpeado de no haberle sujetado otros pilotos. Aquel acto tuvo la virtud de reunir a enemigos irreconciliables de la Fórmula Uno, como el canadiense, Michael Schumacher y el británico David Coulthard.Los circuitos rápidos son los que mejor le han ido a Montoya, así que no es extraño que en el británico de Silverstone diera una nueva pasada a Michael Schumacher y que quince días después en Alemania, en Hockenheim, lograra por primera vez la primera posición en la formación de salida y la victoria volvió a escapársele por una parada muy larga en boxes para repostar que provocó poco después la rotura del motor.En el trazado más veloz de la temporada, el Autódromo Nacional de de Monza, escenario del Gran Premio de Italia, el día del cumpleaños de su padre Pablo y rodeado de toda su familia, Montoya iba a lograr, por fin, estrenar su palmarés logrando una indiscutible victoria.En Estados Unidos, en el circuito de Indianápolis en el que un año antes había logrado la victoria en las 500 millas, después de otro adelantamiento espectacular sobre Michael Schumacher al final de la recta de meta, le volvía a ocurrir lo mismo que en Alemania y perdía una victoria casi segura.Por último en Japón, en la prueba que ponía punto y final a la temporada, después de otro adelantamiento de su marca al brasileño Rubens Barrichello (Ferrari), terminaba en segunda posición y se aseguraba el quinto puesto del Mundial.Después de este primer año de aprendizaje Montoya sólo piensa ya en trabajar para contar con un coche aún mas competitivo el año que viene, con un solo objetivo, el luchar por el campeonato del mundo.




