Llamamiento Arafat a cese de violencia divide al exilio palestino
El llamamiento del líder palestino, Yaser Arafat, a cesar las acciones armadas contra Israel ha generado entre los palestinos de la diáspora reacciones discrepantes, que van del apoyo cauteloso a la condena firme.
EL CAIRO.---- El llamamiento del líder palestino, Yaser Arafat, a cesar las acciones armadas contra Israel ha generado entre los palestinos de la diáspora reacciones discrepantes, que van del apoyo cauteloso a la condena firme."Era la única posibilidad que tenía, debido a la falta de apoyo de los líderes árabes", dijo a EFE hoy Abdelatif Dayani, empresario residente en Egipto y cercano al grupo Al Fatah, el principal de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y encabezado por Arafat. Para Dayani, expulsado junto a su familia de su tierra palestina por los israelíes en 1948, Arafat "no tenía otra alternativa que someterse a las presiones de Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, y no se le puede acusar de traicionar la sangre derramada por los palestinos y renunciar a los legítimos derechos de nuestro pueblo, porque lo han dejado sólo entre la espada y la pared"."Esta es la primera vez en la historia que el líder de un pueblo ocupado le pide que cese su resistencia contra el invasor, y Arafat se ha visto obligado a ello pues, de otro modo, hubiera perdido su puesto y su autoridad, especialmente porque todos los estados árabes le han abandonado al no darle un auténtico apoyo moral y material", agregó Dayani.Frente a la postura comprensiva de Dayani, Naeil Al Dari, ingeniero de 47 años, partidario de la línea radical Al Fatah, expulsado por las tropas israelíes de la ciudad cisjordana de Naplusa en 1967 y actualmente con nacionalidad jordana, señaló a EFE que "hubiera sido mejor que Arafat dimitiera, antes de hacer ese llamamiento para el cese de la resistencia armada"."¿Como es posible que pida a su pueblo que abandone más de cinco décadas de lucha y sacrificios a cambio de nada?", se preguntó Dari indignado, antes de insistir en la necesidad de defender "por todos los medios los legítimos derechos de los palestinos".La presidenta de la Federación de Mujeres Palestinas en El Cairo, Samira Abu Gazali, de 60 años, expulsada de Gaza en 1967, miembro del grupo opositor Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), se mostró muy crítica con Arafat, de quien dijo: "Lleva diez años negociando con Israel y, ¿qué ha conseguido?"."En mi opinión, Arafat y su Autoridad Palestina no van a obtener ningún beneficio acabando con el conflicto armado mientras Sharón, que tiene un amplio historial sanguinario, siga al frente del Gobierno israelí", agregó en declaraciones a EFE.Para ella, "Arafat nunca debiera haber aceptado mencionar en su discurso (del 16 de diciembre) algunas palabras dictadas por Estados Unidos e Israel, como 'operaciones suicidas' y 'acciones terroristas'"."Ahora Arafat considera las operaciones de martirio destinadas a defender nuestra tierra y nuestro honor acciones 'suicidas y terroristas'", indicó Abu Gazali citando palabras del líder palestino, al tiempo que criticaba el cierre por la ANP de las oficinas de los grupos radicales HAMAS y Yihad Islámica, "cuyas actividades caritativas quizá también las considere 'terrorismo'".Entre los responsables palestinos las reacciones también han sido discrepantes y, mientras la dirigente moderada y portavoz de la Liga Arabe, Hanan Ashrawi, consideraba las palabras de Arafat una muestra de "madurez y equilibrio", otros las han criticado por "unilaterales" e "inútiles".Para Ashrawi, ahora "la pelota está del lado de Estados Unidos, Occidente e Israel" que, en su opinión, deben actuar para avanzar hacia la paz palestino-israelí tras la oferta de Arafat.Sin embargo, Nayef Hawatme, líder del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), con sede en Damasco y opuesto a los acuerdos de paz con Israel, considera que el llamamiento fue "unilateral" y pude servir para dividir a los palestinos, en contra de lo manifestado por Arafat, que apeló a la "unidad nacional".El jeque Hasan Yusef, dirigentes en Cisjordania de HAMAS, el grupo que ha llevado a cabo los últimos atentados contra objetivos israelíes, dijo que "en diez años de negociación con Israel no se ha conseguido nada", por lo que defendió la continuación de la lucha armada por los legítimos derechos palestinos.




