Cita cubana del Gobierno y el ELN ha sido "franca y positiva"
El alto comisionado gubernamental para la Paz de Colombia, Camilo Gómez, afirmó que la reunión formal con los portavoces de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que mantuvo en la capital cubana, fue "franca y positiva".
Bogotá.--- El alto comisionado gubernamental para la Paz de Colombia, Camilo Gómez, afirmó que la reunión formal con los portavoces de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que mantuvo en la capital cubana, fue "franca y positiva"."Avanzamos en la exploración de las características que tendrá el reinicio del proceso de paz con el ELN", dijo Gómez en declaraciones que ofreció desde La Habana a la Agencia de Noticias Colombiana (ANCOL, estatal).El consejero del presidente colombiano, Andrés Pastrana, agregó que esta nueva ronda de las partes en la isla caribeña continuará mañana, martes.El Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) retomaron en La Habana los acercamientos conjuntos que el presidente Pastrana suspendió el pasado 7 de agosto, tras acusar a los rebeldes de "intransigencia".La ruptura fue formalizada dos días después, mediante una resolución en la que el Ejecutivo despojó al grupo rebelde del estatus político y de los amparos que le había otorgado un año antes.Gómez, el asesor para los contactos con el ELN, Gustavo Villegas, y el embajador colombiano en Cuba, Julio Londoño Paredes, forman la delegación oficial que representa al Gobierno en esta nueva etapa de los acercamientos con la segunda guerrilla del país, después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).Los jefes rebeldes Oscar Santos, Ramiro Vargas y Milton Hernández, los dos primeros del Comando Central (COCE) y el tercero de la Dirección Nacional, actúan como portavoces de la organización insurgente.El ELN ha intentado desde 1999 poner en marcha una agenda de paz que convino con las asociaciones civiles del país durante una conferencia realizada un año antes en la ciudad alemana de Maguncia.Las diferencias por la apertura de una "zona de encuentro" o neutral en las selvas del norte de Colombia llevaron al traste ese programa, que incluía la celebración de una "convención nacional", la convocatoria de una asamblea constituyente y, finalmente, la apertura de un proceso formal con el Estado.




