Mujer británica pierde batalla judicial sobre derecho a morir
Una enferma británica en fase terminal perdió el jueves una batalla judicial, considerada histórica, para "morir con dignidad", aunque inmediatamente dijo que apelaría la decisión, que supone un importante revés para los defensores de la eutanasia.
LONDRES.---- Una enferma británica en fase terminal perdió el jueves una batalla judicial, considerada histórica, para "morir con dignidad", aunque inmediatamente dijo que apelaría la decisión, que supone un importante revés para los defensores de la eutanasia.Diane Pretty, de 42 años y dos hijos, que padece una enfermedad neuronal motora, quería que su marido, Brian, no fuera procesado si la ayudaba a suicidarse."Quiere luchar, así que llevará esto más lejos. Creo que irá a la Cámara de los Lores", dijo Brian a las puerta del tribunal, traduciendo las intenciones de su mujer, que apenas puede hablar, pero estaba a su lado en una silla de ruedas.En un caso que acentúa la tradicional oposición judicial británica a la eutanasia, tres jueces del Tribunal Supremo rechazaron la petición de Pretty y le negaron el permiso para apelar en otro lugar que no fuera la Cámara de los Lores.Los Pretty alegaron que el rechazo al suicidio asistido infringía sus derechos humanos al someter a Diane a un tratamiento degradante y no respetando su vida privada.Sin embargo, Lord Tuckey manifestó que el derecho de la mujer era "vivir con dignidad, no morir con dignidad".Diane Pretty está paralizada desde el cuello hacia abajo y no puede suicidarse por sí misma. Ayudar a una persona a cometer suicidio puede acarrear una condena máxima de 14 años en Gran Bretaña. Diane y su marido llevan casados 25 años.La enfermedad de Pretty está muy avanzada. La mujer no puede hablar y tiene que alimentarse por un tubo, pero su capacidad para tomar decisiones e intelectual permanece intacta.



