Repudio nacional por la muerte de la Cacica
Airadas expresiones de dolor, que incluso exigen la suspensión del proceso de paz con las FARC, generó el asesinato de la ex ministra de Cultura, Consuelo Araujo Noguera, acribillada por los insurgentes que la tenían secuestrada en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Bogotá.- Airadas expresiones de dolor, que incluso exigen la suspensión del proceso de paz con las FARC, generó el asesinato de la ex ministra de Cultura, Consuelo Araujo Noguera, acribillada por los insurgentes que la tenían secuestrada en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.Dirigentes políticos y sociales, líderes de la cultura y hasta el más humilde de los acordeoneros y cantores que durante años profesaron admiración a la ex ministra, se expresaron conmovidos por el crimen.Todos coincidieron en señalar que el crimen es un obstáculo adicional al proceso de paz emprendido por el gobierno del presidente Andrés Pastrana y que hoy se encuentra en una de sus etapas más críticas.La ex ministra fue acribillada por las FARC cuando tropas del batallón La Popa realizaban una operación para rescatarla, junto con las demás personas secuestradas el pasado 24 de septiembre, en la vía Patillal - Valledupar.La "cacica", como cariñosamente se le conocía en el país, nació en Valledupar en 1940 y fue creadora y presidente ejecutiva de la 'Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata', además de columnista del diario 'El Espectador' y autora de varios libros sobre la cultura vallenata.Hija de Santander Araújo y Blanca Noguera, fue la menor de una familia de nueve hermanos y madres de seis hijos.En 1968, junto con el ex presidente Alfonso López Michelsen y el cantautor, Rafael Escalona, crearon el 'Festival de la Leyenda Vallenata' que, con el paso del tiempo, se transformó en el certamen folclórico más relevante del país.Durante su permanencia en el Ministerio de Cultura --entre julio de 2000 y marzo de 2001-- lideró la reestructuración de la entidad y trabajo arduamente en favor de la distribución equitativa de los recursos entre todas las regiones del país.




