Los Talibanes quedan aislados y esperan ataques
El movimiento afgano Talibán estaba el martes más aislado del resto del mundo y resistiendo ataques internos, mientras aumentaban las expectativas de que una acción estadounidense era inminente.
ISLAMABAD.--- El movimiento afgano Talibán estaba el martes más aislado del resto del mundo y resistiendo ataques internos, mientras aumentaban las expectativas de que una acción estadounidense era inminente.El puritano movimiento islámico perdió el martes a otro de los pocos países que lo reconocían como legítimo gobierno de Afganistán cuando Arabia Saudita, cuna del islamismo, cortó unas relaciones diplomáticas que eran más bien simbólicas desde 1997.Pakistán es ahora el único país que reconoce al Talibán, pero Islamabad retiró el lunes a su personal diplomático de Kabul por razones de seguridad.En la medida en que iba perdiendo sus escasos amigos, el grupo también se enfrentaba a una oposición más impetuosa que ha incrementado sus ataques en los bastiones del norte del país.El Talibán respondió con una masiva movilización de tropas, que confiscaron los almacenes de alimentos de las Naciones Unidas y apelaron al pueblo estadounidense a que impidiera una ´guerra sangrienta e inútil´.Sin embargo, el principal portavoz del movimiento insistió en que la dirigencia del Talibán no entregará al militante islámico Osama bin Laden si Washington, que lo acusa de los devastadores atentados suicidas del 11 de septiembre en Estados Unidos, no aporta suficientes pruebas.La posición desafiante no disminuyó el martes, cuando un funcionario del ministerio de defensa amenazó por la televisión al-Jazeera de Qatar a cualquiera que ayude a Estados Unidos a perseguir a Bin Laden, una amenaza directa a Pakistán, que ha decidido a apoyar completamente a Washington.´Todo el que ataque o ayude en un ataque es nuestro enemigo y lo atacaremos nosotros´, dijo el ulema Noor Ali.El Talibán combate aún en el norte de Afganistán, donde libra una prolongada guerra civil, y admitió haber perdido Zari, un poblado 100 kilómetros al sur de Mazar-i-Sharif, ante las fuerzas de la Alianza Norteña que avanzaron hacia la ciudad.También había una fuerte resistencia de Ismail Khan, un líder opositor que fue gobernador de Herat, quien dijo que reunió hasta 7.000 hombres para arrebatar la ciudad al Talibán, cuyas fuerzas según él están mal equipadas y cediendo terreno ante la amenaza de una guerra total.El lunes, las autoridades del Talibán dijeron que habían reforzado a su ejército con la movilización adicional de 300.000 hombres, una cifra que los especialistas considerado demasiado exagerada.´En vista de las actuales condiciones, 300.000 hombres muy experimentados y equipados fueron estacionados en el centro (del país), en las fronteras y otras áreas importantes, además de losdestacamentos ya en esos lugares´, dijo el ministro de Defensa, ulema Obaidullah, en un comunicado enviado a Reuters en Kabul.La nota no reveló el tamaño real del ejército, pero un prominente analista afgano en Pakistán, Ahmed Rashid, dijo que no podría ser de más de 45.000 y quizás plagado de deserciones.El ulema Mohammad Omar, el reclusivo líder espiritual del movimiento, advirtió a Washington que no puede ganar la ´guerra al terrorismo´ matando sólo a Bin Laden y lo exhortó a cambiar su política en el Oriente Medio o enfrentar una ´guerra inútil y sangrienta´.´Estados Unidos no debe engañarse. No puede emerger de esta crisis con mi muerte o la de Osama bin Laden´, dijo Omar en un comunicado emitido por su oficina en la ciudad sureña de Kandahar.



