Se agota la paciencia de Pastrana ante la guerrilla, dice la agencia Reuters
El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, podría tener dificultades tratando de defender su estrategia de paz ante una comisión diplomática de Estados Unidos que llegará esta semana al país, mientras crecen los cuestionamientos de los abusos de los rebeldes izquierdistas
BOGOTA.---- El presidente de Colombia, Andrés Pastrana, podría tener dificultades tratando de defender su estrategia de paz ante una comisión diplomática de Estados Unidos que llegará esta semana al país, mientras crecen los cuestionamientos de los abusos de los rebeldes izquierdistas.Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo guerrillero del continente con 17.000 combatientes, enfrenta acusaciones de utilizar un enclave desmilitarizado en el suroriente del país como campo de entrenamiento y zona de reclusión de secuestrados.Las denuncias se recrudecieron con la captura el 11 de agosto de tres extranjeros sospechosos de ser miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA), acusados de entrenar a los guerrilleros de las FARC en la fabricación de explosivos durante su estadía de cinco semanas en el enclave rebelde.Este territorio de 42.000 kilómetros cuadrados --del tamaño de la isla de Trinidad-- bajo control de las FARC, fue cedido por el gobierno de Pastrana en noviembre de 1998 para que sirviera de escenario de los diálogos de paz.Washington ha entablado múltiples acusaciones contra las FARC, incluyendo sus vínculos con el narcotráfico, lo que ha permitido que esa línea dura gubernamental gane terreno en Europa y entre amplios sectores de la sociedad civil colombiana.La prensa local especula que la ayuda estadounidense de 1.000 millones de dólares al Plan Colombia, estrategia ideada por Pastrana para combatir el narcotráfico, será usada por los comisionados para presionar una posición más fuerte de Colombia contra los rebeldes izquierdistas. VISITA DE EEUU SERIA DE ADVERTENCIALa delegación diplomática, que estará en el país del 29 al 31 de agosto, será liderada por el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Marc Grossman."Sería ingenuo pensar que la visita de Grossman y compañía. no busca advertir al Gobierno colombiano que su política de paz va por mal camino, al margen de la lucha antidrogas", aseguró el lunes el editorial del influyente periódico, El Espectador."(Las FARC) Continúan secuestrando y abusando de las víctimas y realizando actividades de narcotráfico. Estas actividades no son consistentes con el proceso de paz", declaró la semana pasada la embajada estadounidense en Bogotá.Las declaraciones de la misión diplomática en Bogotá se produjeron luego de fuertes pronunciamientos de la Casa Blanca y del Departamento de Estado contra las FARC, las cuales amenazaron con extender hacia las ciudades la guerra, que desde hace 37 años sacude al país.Europa también parece tentada a expulsar de su territorio a los representantes de las FARC y a suspender sus mediaciones en el proceso de paz, si esta guerrilla izquierdista no libera a tres alemanes secuestrados en julio.Las Naciones Unidas están aún ofendidas con el secuestro, por parte de las FARC, de un ex gobernador local colombiano, quien viajaba en un vehículo de la organización mundial.Entre tanto, los colombianos, agobiados por el desbordamiento de los ataques del grupo guerrillero, se inclinan por Alvaro Uribe, un político de línea dura que encabeza recientes sondeos para las elecciones presidenciales de mayo de 2002."La ciudadanía está hastiada de la violencia y del desorden", dijo Uribe la semana pasada a la revista Cambio.El enclave desmilitarizado ha sido una piedra en el zapato para el presidente Pastrana, quien ha sido duramente criticado por sus opositores.Pastrana deberá decidir en octubre si extiende la vigencia del territorio bajo poder de las FARC, cuya muestra de voluntad de paz fue el intercambio de más de 300 soldados y policías retenidos en combates a cambio de la excarcelación de 14 rebeldes.



