La batalla sobre las células embrionarias se traslada al congreso de EEUU
La polémica decisión del presidente George W. Bush de permitir una investigación limitada con células embrionarias, traslada ahora la compleja discusión al Congreso donde una decisión al respecto puede llevar meses, si no años.
WASHINGTON.--- La polémica decisión del presidente George W. Bush de permitir una investigación limitada con células embrionarias, traslada ahora la compleja discusión al Congreso donde una decisión al respecto puede llevar meses, si no años.Según consideran hoy los analistas, el plan de Bush de autorizar la utilización de fondos federales para investigar con las 60 líneas de células existentes, será probablemente atacada tanto por los que entienden que el presidente se ha quedado corto en su autorización, como por los que piensan que ha ido demasiado lejos.El presidente George W. Bush anunció el jueves por la noche la autorización de usar fondos federales para investigaciones con las líneas de células ya existentes que, dijo, "alberga grandes promesas para nuevas terapias y curas".Estas líneas, explicó, fueron creadas de embriones que ya han sido destruidos y tienen la habilidad de regenerarse de forma indefinida.En el Congreso, los más radicales piensan utilizar cuanta ley de asignación de fondos les sea posible para frenar esta investigación y es más que previsible que el primer envite se produzca cuando se debatan los presupuestos para los Institutos Nacionales de Salud, organismo clave en todo tipo de investigaciones médicas en EEUU.Sin embargo, no parece que los más recalcitrantes republicanos vayan a tener mucho éxito ya que Tom Delay (Texas), que es el jefe de la mayoría de la Cámara y se oponía a cualquier investigación en este campo, ha dejado entrever, según su portavoz, que podría no oponerse al proyecto de Bush.El posible cambio de postura estará trufado por un sinfín de matices que, junto a la presión de algunos demócratas que quieren ir más allá de lo que Bush propone, hacen prever que la discusión sea larga, tremendamente matizada y, por supuesto, demorada en el tiempo.Según publica hoy "The New York Times", el verdadero temor de quienes contemplan la investigación embrionaria como una potencial destrucción de la vida humana es la idea de que Bush ha abierto ligeramente la puerta a una línea de investigación que, en el futuro, podría ser abierta completamente con la presión del Congreso.De esta idea participa Bay Buchanan, que preside el grupo conservador American Cause -fundado por su hermano, el ultraconservador y varias veces candidato a la presidencia, Patrick Buchanan- quien se pregunta qué ocurrirá dentro de unos años.Buchanan cree que, cuando los científicos hayan utilizado esas 60 líneas de investigación y vayan al presidente y le digan "mire, esto es enormemente prometedor, existe un enorme potencial aquí. Necesitamos más", el presidente tendrá que dar una respuesta, y es ahí, en su opinión, donde vendrá el problema real.Con distintos matices, algunos congresistas como Mark Foley (republicano Florida) creen también que Bush ha dado a los científicos la posibilidad de profundizar en esta investigación y prevé que en un futuro, abrirá más las posibilidades.La batalla en ambas cámaras se plantea sin embargo al margen de partidismo ya que en este tema, las convicciones morales y éticas no concuerdan exactamente con la filiación política de sus defensores.De esta forma, los senadores republicanos Arlen Specter y Olympia Snowe han anunciado que apoyan una legislación que sea menos restrictiva con la investigación de las células embrionarias.Specter ha promovido un proyecto de ley que establece fondos públicos para la investigación con los embriones humanos que van a ser destruidos en las clínicas de fertilización, los que generalmente son descartados de los tratamientos "in vitro".El senador ha señalado que "voy a presionar para lograr un rápido voto de mi proyecto de ley para que se puedan extraer las células de embriones destinados a ser destruidos".Otra legisladora que se ha mostrado a favor de que se destinen fondos públicos a la investigación con células embrionarias es la congresista republicana Diana DeGette, y el demócrata Edward Kennedy ha anunciado que el Comité de Salud que preside en el Senado celebrará audiencias sobre el asunto en septiembre.Está claro que la decisión de Bush, que abre la puerta a posibles futuras curas de enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer o la diabetes, no sólo tiene una acogida mixta en el país, sino también en el Congreso.




