Sangre del cordón umbilical puede reconstituir la de adultos
La sangre del cordón umbilical de un recién nacido, antes eliminada como desecho biológico, puede servir de suministro sanguíneo para adultos con leucemia y otras enfermedades mortales de la sangre, según un estudio publicado del New England Journal of Medicine.
BOSTON jun.---- La sangre del cordón umbilical de un recién nacido, antes eliminada como desecho biológico, puede servir de suministro sanguíneo para adultos con leucemia y otras enfermedades mortales de la sangre, según un estudio publicado del New England Journal of Medicine.La técnica, que funciona incluso si que el donante y el receptor sean perfectamente compatibles, parece ser más segura que obtener tejido de médula ósea de un donante para ser trasplantado.Los médicos han experimentado con el uso de células sanguíneas del cordón umbilical para trasplantes, ya que son capaces de reconstituir, aunque con lentitud, el suministro de sangre en el cuerpo. Además, como las células son tan inmaduras, los médicos confían en que serán aceptadas por el nuevo huésped o el receptor con menos probabilidades de rechazo.Entre los niños, la esperanza es por demás alentadora. Los estudios ya han demostrado que el tratamiento es efectivo para los más jóvenes con diversas enfermedades que ponen en peligro la vida.Hasta ahora, no hay la seguridad de si el tratamiento podría funcionar con adultos, cuyo sistema inmunitario tiende a ser menos tolerantes al tejido incompatible.Pero un equipo de investigación, dirigido por Mary Laughlin, de la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, administró sangre del cordón umbilical a 68 pacientes de 17 a 58 años, todos con enfermedades de la sangre que pueden poner en peligro la vida.Para preparar el trasplante, los médicos destruyeron la médula ósea defectuosa, donde se producen las células de la sangre, con radiaciones o fármacos.El triunfo de la investigación fue que el tejido donado comenzó a producir células sanguíneas en el 90 por ciento de los receptores.La sangre del cordón umbilical de un donante, sin parentesco con el receptor, "es una fuente alternativa factible" de células para reponer la médula ósea enferma, dijeron los investigadores.A los 40 meses después del trasplante, 19 pacientes estaban vivos; 18 no presentaban rastros de la enfermedad original. Diecisiete muertes se atribuyeron al tratamiento utilizado para destruir la médula ósea defectuosa y 22 murieron de infección. Cuatro tuvieron una recaída y tres desarrollaron un tipo diferente de cáncer.Uno de los mayores riesgos del procedimiento es que las nuevas células sanguíneas lancen un ataque en el cuerpo, una situación conocida como enfermedad del injerto contra huésped o GVHD.La GVHD se presentó sólo en el 20 por ciento de los pacientes, aunque el índice normal es de 35 a 55 por ciento entre los que reciben un trasplante de médula ósea de un donante adulto no emparentado. La GVHD mató a tres voluntarios en este estudio.Pero, entre el resto de los pacientes, "la durabilidad de estos injertos de sangre del cordón umbilical no está clara", concluyeron Laughlin y su equipo."Hasta la fecha, no se han observado fracasos tardíos con el injerto en los sobrevivientes", dijeron.A diferencia de la polémica que rodea al uso de las células madre del tejido derivado de un aborto, la mayoría de la gente está de acuerdo con que la sangre del cordón umbilical es un producto de desecho que, de otra manera, se eliminaría.



