Militares colombianos sin fuerza para imponer la paz, dicen analistas
Pese a una ayuda de 1.000 millones de dólares de Washington, las fuerzas militares de Colombia son demasiado débiles para forzar a la guerrilla izquierdista a que asuma con seriedad las negociaciones de paz, advirtieron jefes militares y analistas.
LARANDIA, Colombia.--- Pese a una ayuda de 1.000 millones de dólares de Washington, las fuerzas militares de Colombia son demasiado débiles para forzar a la guerrilla izquierdista a que asuma con seriedad las negociaciones de paz, advirtieron jefes militares y analistas.Proclamando "Por la paz lo arriesgo todo", el presidente de Colombia Andrés Pastrana inició hace dos años y medio diálogos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más antigua del hemisferio, para intentar poner fin a una guerra de 37 años.Pero las conversaciones, en medio de una violencia que ha cobrado la vida de 40.000 personas en los últimos 10 años, se encuentran estancadas y no se vislumbra un alto al fuego.Los críticos de Pastrana, entre ellos militares, dicen que el presidente ha hecho demasiadas concesiones a las FARC, como entregarles el control de una zona que equivale a dos veces el tamaño de El Salvador en el sur del país.También aseguran que las FARC, una guerrilla formada por campesinos y con una fuerte presencia en la mitad del territorio, están utilizando las negociaciones para "ganar tiempo" mientras fortalecen su maquinaria militar con dinero del narcotráfico."Las FARC es una guerrilla demasiado rica y poderosa para tomarse en serio las conversaciones de paz", aseguró el general Mario Montoya, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta del Sur, una fuerza de élite en primera línea de combate y que opera en las selvas del sur del país controladas por las FARC.Montoya habló con Reuters en esta base, durante un entrenamiento dado por militares estadounidenses a soldados colombianos en operaciones contra el narcotráfico. AGOTAMIENTO MILITAR LLEVARA A FIRMAR LA PAZOficiales estadounidenses calculan que las FARC recaudan cerca de 200 millones de dólares al año gracias al narcotráfico.Casi nadie piensa que uno de los bandos pueda alzarse con una victoria militar definitiva. Aunque requiera de décadas, dicen los analistas, el agotamiento de ambas partes los llevará finalmente a firmar la paz en la mesa de negociaciones.Sin embargo, las guerras insurgentes en América Central y alrededor del mundo demuestran que los rebeldes sólo se sientan a negociar formalmente cuando están disminuidos en el terreno militar, aseguran los analistas."Las fuerzas militares de Colombia necesitan hacer grandes mejoras", afirmó Gabriel Marcella, profesor en U.S. Army War College, en Pennsylvania, Estados Unidos, centro educativo especializado en estrategia militar."A menos que establezcan una asimetría en el campo de batalla, no van a crear incentivos para que los insurgentes se sienten a negociar el fin del conflicto", agregó.Con 140.000 hombres, las fuerzas militares de Colombia, según los analistas, carecen del poderío para batir a las FARC, un ejército creado en los años 60 con 17.000 combatientes desplegados en un país de agrestes montañas y densas selvas.La doctrina contrainsurgente convencional señala que se necesita un promedio de 10 soldados por cada rebelde para ganar exitosamente una guerra de guerrillas. Pero sólo 40.000 soldados están activos en operaciones militares en Colombia. NO SE GANA UNA GUERRA SIN GASTAREn contraste, El Salvador, donde se desató una guerra civil de 12 años entre izquierdistas y fuerzas estatales que culminó en 1992, tuvo cerca de 60.000 soldados desplegados en un territorio 50 veces menor al de Colombia.El presupuesto nacional para el Ministerio de Defensa colombiano se mantuvo la década pasada en 2,6 por ciento del Producto Interno Bruto. En 2001 se asignaron 2.200 millones de dólares ó 9,45 por ciento de todo el presupuesto nacional."No se puede ganar una guerra por lo barato. No creo que los colombianos se den cuentan que para ganar una guerra hacen falta recursos y eso significa dinero", enfatizó Marcella.Las FARC no son la única guerrilla en el campo de batalla. El procubano Ejército de Liberación Nacional (ELN) es otra amenaza, aunque se haya debilitado en los últimos años.Mientras ofrece la "zanahoria de la paz", Pastrana, quien culmina su gestión en agosto de 2002, está tratando de inclinar la balanza militar a favor de las fuerzas armadas para romper lo que Marcella llama un "sistema de guerra", es decir un empate técnico indefinido.En el Plan Colombia, gestado por Pastrana, el gobierno de Estados Unidos ha comprometido 1.000 millones de dólares en ayuda que incluye el envío de 16 helicópteros Black Hawks y 42 helicópteros Huey.La ayuda será empleada para combatir el tráfico de narcóticos que está llenando las arcas de los rebeldes.Las fuerzas armadas han mejorado en efectividad desde 1999, aumentando el número de soldados profesionales a 40.000 hombres. La capacidad de las fuerzas aerotransportadas -un tradicional talón de Aquiles- también ha crecido.Una unidad de élite de 4.000 oficiales de la Fuerza de Despliegue Rápido ha propinado duros golpes a las FARC, las cuales se han visto forzadas a concentrar sus combates contra estaciones de policía indefensas y ubicadas en zonas remotas.Pero las FARC poseen armas calibre .50, capaces de impactar con éxito aeronaves militares, así como misiles antitanques RPG-7, que pueden derribar helicópteros Black Hawk.El general Alvaro Valencia, analista político y ex comandante del Ejército de Colombia, piensa que los rebeldes también tienen misiles tierra-aire."Creo que tendrán entre 20 ó 30. Los están escondiendo para ver como transcurre el proceso de paz", dijo Valencia.



