América aprueba mecanismo evaluación multilateral antidrogas
El "plan de acción" aprobado por los presidentes asistentes a la III Cumbre de las Américas crea un Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM) de la lucha antidrogas que, en el futuro, podría sustituir a la polémica certificación unilateral de Estados Unidos.
Québec (Canadá).--- El "plan de acción" aprobado por los presidentes asistentes a la III Cumbre de las Américas crea un Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM) de la lucha antidrogas que, en el futuro, podría sustituir a la polémica certificación unilateral de Estados Unidos.La certificación anual de Estados Unidos ha provocado duras críticas entre varios países de la región, como México, que apuesta por fórmulas multilaterales de cooperación para luchar contra el tráfico y el consumo de estupefacientes.El documento aprobado hoy en Québec (Canadá) señala que el MEM debe convertirse en un "pilar fundamental" de la cooperación de la región en el combate contra la droga.Además, el plan encomienda al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y a la Comisión Interamericana para el Control y el Abuso de Drogas (CICAD) que busquen recursos financieros para impulsar programas de lucha contra la droga.Paralelamente, los gobiernos recomiendan a la CICAD una estrategia a largo plazo que incluya un programa de tres años para calcular los costes sociales, humanos y económicos del problema de las drogas en las Américas y prestar asistencia técnica a los Estados en esta materia.Asimismo, los 34 mandatarios participantes en la Cumbre ratificaron su compromiso por poner en funcionamiento mecanismos de cooperación e intercambio de información para frenar el consumo de drogas y combatir el crimen organizado, el lavado de dinero, la financiación de grupos armados y "otro tipo de actividades ilícitas provenientes del tráfico de drogas y armas".El narcotráfico, uno de los mayores problemas de la región, azota especialmente a Colombia, que ha impulsado un plan dotado con 7.500 millones de dólares con el objetivo de erradicar los cultivos de coca, ofrecer una alternativa de desarrollo para las zonas marginadas del país y frenar la violencia provocada por la guerrilla y las mafias de la droga.El documento aprobado en Québec insta a los estados a ratificar los protocolos de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, el tráfico ilícito de emigrantes, la trata de personas o el contrabando de armas.En este sentido, los gobiernos impulsarán el intercambio de información y revisarán las leyes nacionales para mejorar la cooperación en áreas como la asistencia jurídica mutua, la extradición y la deportación.La colaboración se ampliará también en las estrategias adoptadas para prevenir la violencia y la delincuencia que afecta a las grandes ciudades del continente.Entre las iniciativas que recoge el plan figura la posibilidad de desarrollar la cooperación con los medios de comunicación y la industria del entretenimiento para eliminar la promoción de la "cultura de la violencia", así como modernizar las leyes penales y mejorar la capacitación de los agentes.




