Gobierno de Bush da tregua limitada a California ante escasez de energía
La administración de George W. Bush acordó un plazo de 15 días a California para tomar medidas contra la escasez de electricidad que la afectaba todavía este miércoles, al tiempo que llamó a las autoridades del Estado más poblado del país a resolver rápidamente la situación.
WASHINGTON.---- La administración de George W. Bush acordó un plazo de 15 días a California para tomar medidas contra la escasez de electricidad que la afectaba todavía este miércoles, al tiempo que llamó a las autoridades del Estado más poblado del país a resolver rápidamente la situación.Tras haber repetido durante su campaña electoral que el Estado federal debía intervenir menos en la vida económica del país, el nuevo presidente republicano hizo exactamente lo contrario cuatro días después de asumir el cargo.Su secretario de Energía, Spencer Abraham, renovó el martes de noche las medidas de urgencia adoptadas por la administración de Bill Clinton que permitían a California obtener la electricidad que falta en su red.Esta tregua sólo fue otorgada por dos semanas. "El presidente no está inclinado a prolongarla", declaró el miércoles el portavoz de Bush, Ari Fleischer.El plazo adjunta una advertencia a las autoridades californianas, y sobre todo al gobernador demócrata Gray Davis, de que resuelva el desorden que reina en el mercado de energía californiano.Abierto a la competencia en 1996, este mercado se caracteriza actualmente por precios astronómicos, cortes de energía y la cuasi-quiebra de los principales distribuidores de electricidad en este Estado de 33 millones de habitantes."Incluso si no queremos actuar en lugar de las autoridades californianas, una solución duradera debe responder a la necesidad de construir más capacidades generadoras en California, de reformar las modalidades de la apertura a la competencia del mercado, de restaurar la salud financiera de las distribuidoras de energía y alentar la economía" de energía, subrayó Abraham.Defensor del liberalismo económico, Bush no quiere que California se convierta en un obstáculo a la apertura generalizada del mercado de energía en el país.California es uno de los pioneros de la desregulación del mercado energético, pero otros Estados, entre ellos Pennsylvania (noreste) tienen una liberalización más exitosa. Texas (sur), que Bush gobernó antes de ser electo presidente, y Nueva York, también abrirán próximamente sus mercados de energía a la competencia.Bush estima que "las modalidades de la desregulación instrumentada en Texas son mejores que las de California", afirmó el miércoles Richard Gephardt, jefe de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, a la cadena CNN. "Pero lo que pasa en California anticipa muchas veces lo que ocurrirá en el resto del país", dijo.Las medidas renovadas el martes obligan en particular a los productores de gas natural a vender sus productos a las distribuidoras de energía californianas a un precio arreglado de antemano para permitirles continuar alimentando la red eléctrica.Si productores y distribuidores no logran ponerse de acuerdo sobre el precio, el Departamento de Energía tiene el poder de fijarlo.Abraham subrayó que este plazo fue acordado a instancias del gobernador Davis, y a cambio de la promesa de que los ediles californianos discutirán a fondo el problema.Lo más urgente es garantizar la salud financiera de los distribuidoras que se aprovisionan en el mercado libre al contado, donde los precios están en alza desde hace varios meses, pero que no pueden repercutir los incrementos a los abonados a raíz de un tope de las tarifas en vigor hasta la primavera boreal de 2002.Luego habrá que aumentar las capacidades de producción. Bush piensa explotar en este terreno el caso californiano para vender su plan nacional de nuevas explotaciones petroleras, sobre todo en el oeste del país y en Alaska, y para criticar severamente las leyes sobre la protección del medio ambiente que impiden la construcción de nuevas centrales.




