El equipo de Bush toma juramento en la Casa Blanca
El presidente George Bush invitó el lunes a sus colaboradores sus tareas con prontitud y a servir al país con "humildad, decencia e imparcialidad", durante una primera ceremonia colectiva en la que un grupo de nuevos funcionarios prestaron juramento en la Casa Blanca.
WASHINGTON --- El presidente George Bush invitó el lunes a sus colaboradores sus tareas con prontitud y a servir al país con "humildad, decencia e imparcialidad", durante una primera ceremonia colectiva en la que un grupo de nuevos funcionarios prestaron juramento en la Casa Blanca.Entre estos se encontraban los integrantes del llamado "triángulo de oro", conformado por el secretario general de la Casa Blanca, Andrew Card, el consejero político Karl Rove y la responsabilidad Rice."Estamos aquí para conseguir resultados y no simplemente para pasar el tiempo. En las semanas que vienen vamos a definir los objetivos esenciales de nuestra administración, comenzando esta semana con el tema de la educación", indicó Bush en su saludo a los nuevos funcionarios."Este no es más que el segundo día, pero el tiempo pasa rápido aquí. Comprometámonos con cumplir la tareas para las que fuimos elegidos, tratando de dejar este lugar en mejor estado del que lo encontramos", les dijo Bush.El responsable de repetir la fórmula del juramento ante las decenas de funcionarios fue el vicepresidente Dick Cheney."Juro defender y respetar la constitución de Estados Unidos contra todos los enemigos extranjeros o del interior (...) y cumplir fielmente, con la ayuda de Dios, los deberes del cargo", repitieron los funcionarios, varios de los cuales asistieron a la ceremonia acompañados por sus familias.Bush entregó a sus colaboradores instrucciones precisas instándolos particularmente a no olvidar jamás las normas éticas particularmente exigente de la Casa Blanca y recomendándoles seguirlas estrictamente, evitando los conflictos de interés.El mandatario invitó a los colaboradores no solamente a respetar la ley, sino a hacerlo con modestia. "No hay ninguna excusa para la arrogancia" señaló Bush a sus colaboradores de quienes dijo espera "humildad, decencia e imparcialidad".




