El talón de Aquiles de América Latina sigue siendo la política
Las economías de numerosos países de América Latina seguirán bajo presión en el año 2001, bajo la atenta mirada de los mercados de capitales, a causa principalmente de la situación política, opinaron analistas financieros de Wall Street.
NUEVA YORK, - Las economías de numerosos países de América Latina seguirán bajo presión en el año 2001, bajo la atenta mirada de los mercados de capitales, a causa principalmente de la situación política, opinaron analistas financieros de Wall Street.Expertos de Wall Street, entre ellos Walter Molano, analista de mercados emergentes de la firma BCP Securities, coinciden en estimar que el talón de Aquiles de América Latina es la inestabilidad política, que representa el mayor riesgo para las economías de la región."La incertidumbre política es el riesgo más importante que enfrentará la región en el año 2001", observa la firma de inversiones neoyorquina Goldman Sachs, en un informe sobre las perspectivas económicas de América Latina para el 2001.Los países andinos son los que presentan los mayores riesgos políticos en el 2001, según Goldmans Sachs, que señala que de esta zona, Chile continuará siendo la economía más estable.La inestabilidad política puede convertirse en el "mayor factor inhibidor del crecimiento" económico de estos países, subraya la firma de inversiones.La incertidumbre será particularmente alta en Perú, cuyo crecimiento económico en el año 2001 seguirá siendo perjudicado por la crisis.Wall Street considera que la situación política seguirá siendo el punto débil de Colombia en el 2001, y que los inversionistas prestarán una atención particular al accionar de la guerrilla, que podría aumentar como respuesta al Plan Colombia, auspiciado por Estados Unidos.La "difícil situación de seguridad interna sigue perjudicando la actividad económica" en Colombia, subraya Goldman Sachs, que pronostica que las elecciones presidenciales, previstas para julio del 2002, "podrían afectar la discusión de las reformas estructurales" en el 2001.En Venezuela, el riesgo político "es por ahora bajo", pero "las perspectivas de un acusado descenso de los precios del petróleo desde el año 2002 podría poner a prueba el régimen autocrático del presidente Hugo Chávez", advierte Goldmans Sachs.Los especialistas financieros se dicen sin embargo optimistas de que, pese a los riesgos políticos, el año venidero estará marcado por un mayor flujo de capitales extranjeros a Latinoamérica, elemento clave para el crecimiento de las economías de la región.La tasa de crecimiento de América Latina se mantendrá en el 2001 en el mismo nivel que en el 2000, alrededor de un 4% a un 4,5%, proyectan los expertos.Además del incremento de la inversión directa extranjera (IDE), los precios del petróleo seguirán siendo un factor positivo para los países exportadores de crudo, entre ellos Colombia y Venezuela, que van a crecer en el 2001, lo que ayudará a contrarrestar la desaceleración económica que vivirá el vecino Perú, y México.En cambio, Brasil -la primera economía de la región, que el año pasado vivió turbulencias financieras y la caída del real-, será perjudicado si el precio del petróleo sigue subiendo.Sin embargo, los analistas pronostican que el año 2001 será mejor que el 2000 para Brasil, aunque advierten que Wall Street estará muy atento a que ese país continúe con la reforma fiscal.Y Argentina, que estuvo hace unos meses al borde de la cesación de pagos, hasta que recibió en diciembre un paquete de ayuda financiera de casi 40.000 millones de dólares, registrará un aumento del consumo interno, clave para reanudar el crecimiento, señalan las fuentes.Entre los factores externos que podrían afectar a América Latina, el más importante es la pronosticada desaceleración de la economía estadounidense, cuyo crecimiento se reducirá de un 5% en el 2000 a un 3,3% en el 2001, según los analistas.Esta desaceleración económica afectaría en particular a México, país que destina aproximadamente un 80% de sus exportaciones a Estados Unidos, y cuyos ingresos disminuirán, señalan los expertos.Wall Street va a estar además atento a que el flamante presidente Vicente Fox mantenga políticas financieras estrictas, e impulse reformas estructurales importantes, pese a que cuenta con un Congreso dividido.Pero algunos analistas, como Carl Ross, que dirige el departamento de la deuda soberana de América Latina de la firma Bear, Stearns and Co., esta desaceleración, que hace esperar una baja de las tasas de interés estadounidenses a principios del 2001, podría ser positiva para muchos países de la región.Un descenso de los tipos de interés reducirá el costo de capital y volverá más atractivos los bonos de la deuda latinoamericana, principalmente de Argentina, Brasil, Ecuador, Chile y Colombia, cuyas economías repuntarán en el 2001, señaló.Una baja de las tasas de interés ofrece a los países emergentes un mayor margen de maniobra para ajustar sus políticas fiscales y ahorrar en los costos de financiar la deuda, que son dos puntos débiles de la región, concluyó Joyce Chang, experta del banco de inversiones Chase Securities.




