Farc insiste en lucha para aplicar "socialismo a la colombiana"
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), principal grupo guerrillero de ese país, insisten en la lucha armada para alcanzar el poder e implantar un "socialismo a la colombiana".
SAN JOSE .- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), principal grupo guerrillero de ese país, insisten en la lucha armada para alcanzar el poder e implantar un "socialismo a la colombiana".En una entrevista que hoy publica el diario costarricense "La Nación", Raúl Reyes, dirigente de las FARC y jefe de los negociadores con el Gobierno, declara que "no podemos estar pensando en un socialismo como el cubano, el chino ni el vietnamita".El jefe rebelde añade que "tenemos que ser capaces de tomar las experiencias de todas las cosas buenas que se hicieron" en esos países, pero "también todos los fallos para no repetirlos".Reyes rechaza que se compare la experiencia guerrillera colombiana con las de Guatemala o El Salvador, países en los que el conflicto bélico terminó en la mesa de diálogo y ahora los antiguos rebeldes se han sumado a la sociedad como dirigentes políticos.Indica que "tener representación legislativa no es poder" y añade que uno de los "grandes errores" de la clase política colombiana es que han "querido imponer que acá tengamos que hacer lo que hicieron los centroamericanos".En la entrevista, realizada el 13 de diciembre en San Vicente del Caguán, población de la zona neutral establecida para negociar con el Gobierno, Reyes niega que las FARC se beneficien del tráfico de drogas, como aseguran los gobiernos de Colombia y Estados Unidos."Es absolutamente falso. Ellos (EEUU) han incrementado esa campaña porque necesitan justificar el Plan Colombia", insiste Reyes, al refutar que reciban 500 millones de dólares al año del narcotráfico.El Plan Colombia del Gobierno de Bogotá pretende, con un presupuesto de 7.500 millones de dólares, sustituir el cultivo ilegal de drogas y apoyar iniciativas de desarrollo sostenible y de paz, y cuenta ya con una aportación de 1.300 millones de Estados Unidos.Reyes afirma que el actual jefe de la oficina antidrogas de Estados Unidos, Barry McCaffrey, "es un enemigo de Colombia"."Ellos saben que con la guerra que quieren desatar pueden vender más armas y beneficiarse", agrega el jefe rebelde.El jefe negociador de la guerrilla declara, por otra parte, que las FARC esperan conocer qué decidirá el Gobierno cuando el 31 de enero próximo termine la vigencia de la desmilitarización en los 42.000 kilómetros de zona neutral donde ambas partes negocian desde octubre de 1999."Esperamos que el Gobierno decida. ¿Va a mostrar algo? ¿Va a explicar su estrategia o simplemente prefiere cancelar los diálogos?", se pregunta Reyes.La negociación fue suspendida en noviembre pasado por las FARC para exigir al Gobierno que "aclare" su postura ante los paramilitares de ultraderecha, a los que acusa de violar los derechos humanos.




