El 12 de diciembre era, en teoría, una fecha clave en la elección presidencial
El 12 de diciembre era, teóricamente, la fecha límite para que los Estados norteamericanos arreglaran eventuales conflictos y designaran a sus delegados en el Colegio Electoral que elige al presidente.
WASHINGTON.--- El 12 de diciembre era, teóricamente, la fecha límite para que los Estados norteamericanos arreglaran eventuales conflictos y designaran a sus delegados en el Colegio Electoral que elige al presidente. La ley que establece que los delegados o 'grandes electores' debían ser atribuídos este año al republicano George W. Bush o al demócrata Al Gore, el 12 de diciembre a más tardar, no prohíbe explícitamente los cambios posteriores, y no prevé ninguna sanción en caso de que esta fecha no sea respetada.Florida es el único Estado donde un conflicto impide la definición de la elección, aunque en los hechos ya envió a Washington su lista de 25 grandes electores, atribuidos a Bush por las autnual de los votos dudosos, centro de la disputa que tiene a Estados Unidos sin presidente electo desde las elecciones del 7 de noviembre.Para neutralizar una hipotética victoria de Gore luego de un recuento manual, el Congreso de Florida, de mayoría republicana, entró en la batalla: con el objetivo de mantener vigentes las opciones de Bush, decidió votar antes del jueves una resolución atribuyéndole los 25 grandes electores.Esta resolución no tendrá ninguna utilidad si los recuentos manuales no se realizan, asegurándose Bush la victoria. Pero, en caso contrario, si triunfara Gore luego del nuevo escrutinio de los votos en disputa, Florida tendría dos listas de grandes electores: la aprobada por el legislativo de ese Estado y la proveniente del nuevo conteo.En esta hipótesis, el Congreso federal deberá decidir entre las dos listas en enero próximo. Tal situación podría desembocar en una crisis constitucional, pues con el Senado dividido a la mitad (50 republicanos y 50 demócratas), el propio Gore rompería el empate (como actual vicepresidente) para concederse el triunfo a sí mismo, mientras la Cámara baja dominada por los republicanos reconocería la designada por la legislatura.En última instancia, la decisión quedaría sólo en manos de la Cámara de Representantes, donde habría un solo voto por Estado. Bush saldría triunfador porque el 7 de noviembre logró mayoría en 28 de los 50 Estados.




