Los Estados designan compromisarios con Florida sin aclarar
Mientras la crisis electoral de Florida sigue sin aclararse, el resto de los estados cumplieron hoy con el requisito formal de certificar los nombres de las personas que, el próximo lunes, votarán realmente por el presidente de EEUU.
WASHINGTON.--- Mientras la crisis electoral de Florida sigue sin aclararse, el resto de los estados cumplieron hoy con el requisito formal de certificar los nombres de las personas que, el próximo lunes, votarán realmente por el presidente de EEUU.Esta fecha en la que las leyes electorales obligan a los estados a presentar formalmente las listas de sus compromisarios al Colegio Electoral había pasado tradicionalmente desapercibida.Pero, hoy, 12 de diciembre -"seis días antes del primer lunes después del segundo miércoles de diciembre"- se ha convertido en un plazo de referencia.Durante varias semanas, los abogados de Al Gore y de George W. Bush han trabajado con la mirada puesta en el día de hoy. Hubieran deseado que Florida, como el resto de los 49 estados de la nación, presentara la lista con sus 25 compromisarios y se acabó.Pero no ha sido así. Florida sigue inmersa en una guerra de recursos y apelaciones judiciales que, tal como apuntó el abogado de Gore el pasado domingo, "hace presagiar que el 12 se terminó como plazo y que el día verdaderamente importante será el 18 de diciembre".El abogado de Gore, David Boies, se refería a la posibilidad de que el Tribunal Supremo, después de todo, decida hoy un nuevo recuento de votos en Florida bajo determinadas condiciones para lo que se requiere que el plazo final, indefectiblemente, sea el 18 de diciembre, cuando realmente los electores depositen su voto en el Colegio Electoral para elegir al presidente de EEUU.Bien podría ser que, si el Supremo falla en contra de Bush, Florida enviara ese día al Colegio Electoral dos listas de electores, y el asunto tendría que ser aclarado en el Congreso.Algo similar ocurrió en 1960 con Hawai pero en aquella ocasión, los cuatro votos electorales del estado isleño no representaban diferencia porque la elección ya estaba vencida a favor de John F. Kennedy y en contra de Richard Nixon.Las cosas ahora serían diferentes y, en este supuesto, la "guerra" se prolongaría aún varias semanas.De todas formas, si Florida va finalmente para Bush, éste sería nombrado presidente con 271 votos electorales, mientras que si fuera para Gore, el actual vicepresidente pasaría a ocupar el despacho oval con 292 votos electorales, siempre y cuando ninguno de los compromisarios hoy designados por los partidos decidan cambiar el sentido de su voto más o menos en el último momento.Esta, que es una posibilidad a la que en otras elecciones no se la ha prestado atención, es ahora un supuesto a tener en cuenta, dada la tensión que se vive en el país y lo reñida que está siendo esta elección.Y es que, con sólo tres compromisarios republicanos que decidieran cambiar el sentido de su voto, los miembros del Colegio Electoral podrían dar la vuelta a la elección. De nada hubieran servido los recursos y las apelaciones de estos días y ni tan siquiera el dictamen que con tanto dolor está elaborando el Supremo tendría sentido.Basta, simplemente, con que tres de esos republicanos electores decidan que quien realmente se merece ganar la Casa Blanca es Gore y no Bush porque crean, por ejemplo, que él es quien ha ganado por más de 300.000 votos de diferencia, el voto popular.Así, los supuestos 271 votos que Bush habría conseguido tras ganar Florida, se quedarían reducidos a 268, mientras que Gore, que ahora tiene esos 267 votos, se habría hecho con los soñados 270 votos.Esto, que parece ya el colmo, no es una remota posibilidad. De hecho hay una docena de ejemplos en la historia de Estados Unidos en la que, por distintas razones, electores desleales o simplemente enfadados, han cambiado el sentido de su voto.Las leyes de la mayoría de los estados -y las de Florida, por supuesto- prevén que los electores hagan un juramento de fidelidad al partido que los ha nombrado pero, no obstante, no prevé ninguna multa para los que rompan el compromiso.




