Gore, a la espera un milagro en forma de demandas particulares
Casi fracasado su intento de impugnar las elecciones de Florida, Al Gore espera un milagro de dos demandas de ciudadanos particulares para anular votos republicanos por correo, que comenzaron a estudiar hoy sendos tribunales.
TALLAHASSEE.--- Casi fracasado su intento de impugnar las elecciones de Florida, Al Gore espera un milagro de dos demandas de ciudadanos particulares para anular votos republicanos por correo, que comenzaron a estudiar hoy sendos tribunales.El candidato presidencial demócrata no es parte en las demandas presentadas contra los condados de Seminole y Martin, pero un resultado a favor de su causa en estos dos juicios puede dar un vuelco a sus aspiraciones de llegar a la Casa Blanca.Dos jueces del condado de León, en Tallahasse, comenzaron hoy en dos salas diferentes las audiencias sobre las demandas para anular cerca de 25.000 votos en los dos condados antes citados, predominantemente republicanos.En la demanda contra la junta supervisora del condado de Seminole, la juez Nikki Clark empezó hoy la vista denegando la petición de los abogados del partido republicano de hacer un juicio con jurado.Clark dijo que no había razón alguna para un jurado y que ella, por ley, puede decidir en el caso.La magistrada de raza negra también rechazó la semana anterior una petición republicana para que se inhibiera del caso y se eligiera otro juez.El litigio comenzó cuando el abogado y militante demócrata Harry Jacob demandó a la Junta Electoral de Seminole porque su supervisora, de filiación republicana, permitió que un miembro del equipo electoral del candidato George W. Bush estuviera, durante una semana y a solas, "corrigiendo" los datos personales de miles de solicitudes de votos por correo.La parte reclamante alega que ese funcionario, "ilegalmente", añadió los números de identificación electoral a solicitudes incompletas de votantes republicanos, facilidad de cual carecieron los activistas demócratas.La Junta Electoral anuló cientos de votos demócratas por correo porque la documentación que tiene que respaldar la identidad del votante estaba incompleta.Los abogados del partido republicano reconocen los hechos, pero alegan que son insuficientes para invalidar esos sufragios y que no existió fraude alguno, sino, a lo sumo, "una irregularidad técnica".Si se anularan unas 15.000 papeletas en total, dos tercios serían de Bush y 5.000 de Gore.Por lo tanto, el candidato republicano perdería realmente 5.000 votos ante su rival demócrata, lo que daría a éste la victoria en Florida, donde la certificación oficial de resultados dio la victoria a Bush por 537 sufragios.En el condado de Martin, el juez Terry Lewis maneja un caso similar, con la agravante de que las solicitudes para poder votar por correo fueron sacadas de las oficinas de la Junta Electoral y estuvieron más de una semana en una oficina electoral de Bush.Teniendo en cuenta que la ventaja de Bush sobre Gore es mínima, lo que suceda en estas dos demandas puede ser muy importante.Pero cualquier decisión de los dos jueces está sujeta a apelaciones que pueden llegar hasta el Tribunal Supremo de Florida y lo que no tienen ahora los demócratas es, precisamente, tiempo.El 12 de diciembre tiene que estar seleccionada la lista de los veinticinco compromisarios de Florida en el Colegio Electoral que elegirá seis días después al presidente de Estados Unidos.Según las autoridades estatales, Bush ganó ya oficialmente esos votos electorales, que le ayudan a obtener los 270 necesarios para alcanzar la Presidencia.Pero ese resultado fue impugnado por Gore, quien, tras fracasar ante un juez estatal, llevará el jueves al Tribunal Supremo de Florida su petición de un recuento manual de votos en los condados de Palm Beach y Miami-Dade.Los siete jueces de la máxima instancia judicial estatal escucharán los argumentos de los abogados de ambas partes, pero eso no indica necesariamente que vayan a aceptar a trámite el caso.




