Dramática disputa presidencial vuelve a tribunal de Florida
Cuatro semanas después de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, la batalla del demócrata Al Gore por arrebatar el crucial estado de Florida al republicano George W. Bush, regresa a la Corte Suprema del estado, donde podría definirse la contienda por la Casa Blanca.
TALLAHASSEE, EEUU.--- Cuatro semanas después de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, la batalla del demócrata Al Gore por arrebatar el crucial estado de Florida al republicano George W. Bush, regresa a la Corte Suprema del estado, donde podría definirse la contienda por la Casa Blanca.Gore sufrió el lunes un serio revés cuando el juez de circuito del condado de León, N. Sanders Sauls, rechazó su pedido de que 14.000 papeletas de dos condados de Florida, donde predominan los votantes demócratas, fueran sometidas a un recuento manual.El equipo legal del vicepresidente aseguraba que en esas papeletas había los votos suficientes para que Gore, ganador del sufragio popular a nivel nacional, se adjudicase también el voto popular en Florida.Sauls discrepó, diciendo que "no hay evidencia estadística verosímil" en respaldo de esa afirmación.Los abogados de Gore apelaron de inmediato ante la Corte Suprema de Florida. "Ellos ganaron, nosotros perdimos, estamos apelando", dijo David Boies, el abogado jefe del equipo legal del vicepresidente en el caso."Esto será resuelto por la Corte Suprema de Florida y me parece que ése será el fin del asunto", agregó.Pero con el reloj electoral en marcha, a Gore se le estaba acabando el tiempo con celeridad.Florida debe elegir el 12 de diciembre a sus 25 representantes ante el Colegio Electoral y Bush, que fue certificado como ganador en el estado, recibiría esos 25 votos con lo que podrá reunir los 270 necesarios para ganar la Casa Blanca.Los republicanos parecían estarse acostumbrando a la idea de que Bush prevalecerá y se convertirá en el 43 presidente de Estados Unidos.Bush se preparaba el martes a recibir su primera sesión informativa diaria de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y tenía prevista una reunión con asesores que muy probablemente habrán de formar parte de su gobierno.Su compañero de fórmula, Dick Cheney, fue despachado al Capitolio para reunirse con legisladores republicanos.Y luego está el término presidente electo, cuyo uso por sus simpatizantes ha sido desalentado hasta el momento por el gobernador de Texas.Los republicanos dieron pasos el lunes en esa dirección. El congresista J. C. Watts se refirió a Cheney como "vicepresidente electo" en una entrevista con el programa "Larry King Live" de la cadena CNN, horas después de que Bush se refiriese también a Cheney como "vicepresidente"."Mi sentimiento personal es de que ha llegado el momento de que Gore tome la decisión de estadista ... ha llegado el momento de que diga, puede que yo haya ganado, pero el país es más importante que yo", dijo el senador republicano Orrin Hatch a la cadena por cable MSNBC.El representante demócrata Barney Frank, uno de los más prominentes liberales en el Capitolio, fue más franco.Frank dijo al Washington Post que Gore "tiene una apelación más ante la Corte Suprema de Florida, que probablemente perderá, y entonces se acabó".




