Manuel Marulanda propone depurar la delegación del gobierno
El líder de las FARC, Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda" y "Tirofijo", considera "indispensable depurar" de "elementos adversos" la delegación del Gobierno en la negociación que esa guerrilla declaró "congelada" el pasado día 14.
BOGOTA.--- El líder de las FARC, Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda" y "Tirofijo", considera "indispensable depurar" de "elementos adversos" la delegación del Gobierno en la negociación que esa guerrilla declaró "congelada" el pasado día 14."Al presidente (Andrés) Pastrana le cogieron ventaja los enemigos del proceso de paz", declaró el jefe insurgente al semanario comunista "Voz", de Bogotá, cuya última edición salió hoy al mercado.El "comandante en jefe" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ratificó la decisión del mando rebelde que encabeza de dejar en suspenso el proceso de paz, y responsabilizó al presidente del país de la continuidad de las negociaciones.El septuagenario jefe guerrillero explicó al semanario que el detonante de esta nueva crisis en los diálogos fue una reciente entrevista del ministro del Interior, Humberto de la Calle, con el líder de la asociación paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Carlos Castaño Gil, en el norte del país.De la Calle se reunió el pasado día 6 con Castaño, quien había exigido a Pastrana dialogar con un "funcionario de primera categoría" para exponerle las críticas de los paramilitares al proceso de paz como paso previo para liberar a siete congresistas."Nos cansamos de tanta complicidad del establecimiento con los paramilitares", dijo Marín, quien insistió en que lo que más le "indignó" fue esa reunión del ministro con la ultraderecha.El jefe de las FARC afirmó que esa entrevista "fue una forma de darles reconocimiento político, de reconocerles interlocución política (a los paramilitares), de saboteo al canje de prisioneros de guerra (medio millar de militares y policías rehenes por otros tantos rebeldes que están presos)"."Eso no podíamos dejarlo pasar por alto", expresó "Tirofijo", al recordar que en febrero de 1999, menos de un mes después de la apertura de la mesa de conversaciones, las FARC suspendieron brevemente el diálogo para exigir del Gobierno resultados en la lucha contra la extrema derecha.El jefe rebelde declaró a "Voz" que las FARC retomaron el proceso para no trabarlo desde el comienzo, aunque añadió que el Gobierno nunca cumplió con los compromisos y anuncios que hizo entonces.Añadió que los contactos con los paramilitares fueron urdidos por el "gavirismo", sector del Partido Liberal que colabora con el Gobierno conservador de Pastrana y que tiene como líder al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ex presidente colombiano César Gaviria (1990-1994).Al presidente del país "lo veo bastante débil, sobre todo después de las elecciones (los comicios regionales del pasado octubre en los que los conservadores perdieron poder en todo el país)".Pedro Antonio Marín reiteró que el proceso de paz es objeto de una conspiración de la que forma parte el Plan Colombia, proyecto gubernamental centrado en la lucha antidrogas y que ha recibido respaldo económico y militar estadounidense."Nos mantenemos dispuestos y abiertos a la paz", sostuvo, y subrayó que "no hemos renunciado a la solución política del conflicto, pero sí consideramos indispensable depurar de la mesa de diálogo los elementos adversos que impiden su desarrollo normal".El jefe de las FARC puntualizó que "la palabra la tienen el presidente de la República y su gobierno".




