Lluvia de chatarra espacial cruzó el cielo uruguayo
Dos grandes y extrañas bolas de fuego cruzaron el cielo uruguayo el lunes pocos minutos después de las 22h00 (01h00 GMT del martes) y se dividieron en centenares de pequeñas partículas al perderse en el horizonte, informaron a la prensa observadores aficionados y profesionales.
MONTEVIDEO ---- Dos grandes y extrañas bolas de fuego cruzaron el cielo uruguayo el lunes pocos minutos después de las 22h00 (01h00 GMT del martes) y se dividieron en centenares de pequeñas partículas al perderse en el horizonte, informaron a la prensa observadores aficionados y profesionales.La principal hipótesis sobre el fenómeno proclama que se trató de chatarra espacial, proveniente de algún viejo satélite, que se desintegró al ingresar a la atmósfera terrestre, pero también se opinó que podría tratarse de restos de roca."Los radares de la Fuerza Aérea captaron la trayectoria de los objetos, pero los militares no pudieron precisar su naturaleza. Los operadores del aeropuerto (internacional) de Carrasco estimaron, en una primera instancia, que se trataba de una lluvia de meteoritos", anotó este martes el diario El Observador.El director de Weather System, Guillermo Ramis, citado por el diario, aseguró que todos los testimonios coincidían en que las bolas de fuego tenían un color plateado que variaba hacia distintos tonos hasta llegar al rojo al desintegrarse, lo que no es propio de las lluvias de meteoritos, que además, duran pocos segundos.Ramis estimó que por las características del fenómeno se trató de chatarra proveniente del espacio, perteneciente a algún antiguo satélite. El coronel Bernabé Gadea, presidente de la Comisión Receptora e Investigadora de Denuncias de Ovnis (CROVNI) de la Fuerza Aérea, confirmó a la agencia Uruguay Online que el fenómeno fue provocado por un "bólido" que cruzó el cielo de oeste a este,"creando un espectáculo que maravilló a cientos de personas".Para Gadea, a diferencia de Ramis, el bólido se conformó de "restos de roca o material disperso (eventualmente chatarra espacial)" que pasó a una altura aproximada de entre 12 y 14 kilómetros.Su ingresó se visualizó de forma "paralela al horizonte sensible del espectador" con un color descripto como "anaranjado amarillento". El bólido se desintegró en su trayectoria, según indicó Gadea.




