Critican a Venezuela por insuficiente protección a refugiados
Venezuela no está brindando la protección suficiente a los colombianos que cruzan su frontera huyendo de la guerra en su país, denuncian aquí fuentes de organizaciones no gubernamentales que se ocupan de las víctimas de un conflicto cuya dimensión geográfica crece día a día.
GINEBRA.--- Venezuela no está brindando la protección suficiente a los colombianos que cruzan su frontera huyendo de la guerra en su país, denuncian aquí fuentes de organizaciones no gubernamentales que se ocupan de las víctimas de un conflicto cuya dimensión geográfica crece día a día.Según esas fuentes, que pidieron no ser identificadas, la propia Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) , tiene dificultades para comprobar si muchas de esas personas repatriadas por Venezuela antes de tener acceso al procedimiento establecido para acogerse al estatuto de refugiado regresan voluntariamente o por la fuerza a su país.La Alta Comisaría pretende que los refugiados colombianos, cada vez más numerosos, que cruzan las fronteras con cualquiera de los países vecinos pueden acceder a ese mecanismo legal establecido por la convención de Cartagena de 1984 para la protección internacional de los refugiados.Algunos conocedores de la región consultados por EFE compararon desfavorablemente el trato que brinda Venezuela a los que tratan de escapar de los conflictos armados en el país vecino con el - más generoso - que ésos reciben en Ecuador.Esas mismas fuentes admitieron que el caso de Venezuela se ve complicado por la proximidad a la frontera de zonas de cultivo de hoja de coca y la utilización de territorio venezolano por las guerrillas colombianas.El conflicto colombiano, que se dan en distintos frentes, afecta de modo cada vez más intenso a los países vecinos, y así Panamá ha tenido que crear una legislación especial para asistir a las víctimas, que son sobre todo las poblaciones indígenas afrocolombianas así como las panameñas de la zona del Darién.Según los expertos consultados, el plan Colombia, promovido por EEUU para intentar acabar con la producción de coca destinada al consumo ilícito, agravará el problema tanto de los refugiados que cruzan la frontera como los de los desplazados en el interior mismo del país y a los que trata de ayudar también la Alta Comisaría de la ONU, coincidieron en señalar algunos expertos consultados.Según esos especialistas en ayuda humanitaria, varios miles de colombianos - 5.000 de junio a octubre - están abandonando ya la región de Putumayo y cruzan la frontera con Ecuador bien para intentar quedarse en este país, bien para entrar otra vez en Colombia por otro punto, evitando así los numerosos peajes y retenes de la carretera que une Pasto (capital de Nariño) con Puerto Asís (Putumayo).Otras fuentes reconocieron algunos aspectos positivos del plan Colombia, que muchos critican por el hincapié que pone en las medidas militares para un conflicto de profundas raíces sociales y políticas, y destacaron, por ejemplo, la llegada masiva de ayuda económica internacional para el país andino.Algunos expertos en la región se muestran, sin embargo, escépticos y explican que si bien la comunidad internacional puede influir en el gobierno de Bogotá, en ningún caso se podrá ejercer presión alguna sobre los movimientos guerrilleros ni sobre los paramilitares.Fuentes de la ACNUR señalaron a EFE la importancia que tiene en cualquier caso la presencia a nivel local de ese organismo de las Naciones Unidas, que ha establecido oficinas en los centros de algunas de las zonas más conflictivas como Puerto-Asís, en el sur, y Barrancabermeja y Apartadó, en el norte.La presencia de funcionarios de la ONU en esas zonas, caracterizadas por la alta concentración de desplazados, tiene un fuerte elemento disuasorio sobre las partes en conflicto y hace que disminuyan las violaciones de los derechos humanos.Interrogado por los aspectos financieros del programa regional de la ACNUR, un portavoz de la organización explicó a EFE que para el próximo año están previstos algo más de cuatro millones de dólares para la propia Colombia y de un poco más de 3 millones para los cuatro países vecinos ("países de asilo"), cantidad esta última que la ONU cree que tendrá que duplicarse en vista del alud de refugiados.




