Trimble logra salvar el acuerdo de paz pero exige desarme del Ira
El líder unionista, David Trimble, ha logrado sin demasiada holgura salvar por ahora el delicado proceso de paz en el Ulster, pero negando al Sinn Fein su participación en ciertas reuniones mientras el IRA no se desarme.
BELFAST, R.Unido.--- El líder unionista, David Trimble, ha logrado sin demasiada holgura salvar por ahora el delicado proceso de paz en el Ulster, pero negando al Sinn Fein su participación en ciertas reuniones mientras el IRA no se desarme.Trimble superó hoy con poco margen la moción presentada por el sector más radical de su partido, encabezado por el diputado Jeffrey Donaldson, para suspender el Gobierno norirlandés ante la falta de desarme del IRA.Con un respaldo de 445 votos, Trimble logró derrotar a su rival radical, Jeffrey Donaldson, que obtuvo un apoyo de 374 miembros del Consejo del UUP reunido hoy en Belfast.Pese a esa reñida victoria de Trimble, ministro principal para el Ulster, los observadores consideran su triunfo un paso adelante en el desarrollo del proceso de paz en la provincia, que en los últimos meses sufre graves dificultades.Trimble será, sin embargo, presionado por las difíciles promesas que ha expuesto antes de la reunión, con el fin de ganarse la confianza del mayor número de miembros de su partido frente a los defensores de la moción.El líder unionista ha prometido que excluirá al Sinn Fein del Consejo interministerial Norte-Sur (que pretende establecer políticas de acercamiento entre el Ulster y la República de Irlanda) hasta que el IRA no demuestre que pretende entregar sus armas.El líder unionista pedirá además que sea "más activa" la Comisión Internacional Independiente para el Desarme (CIID), que preside el general canadiense John de Chastelain, a la hora de exigir la entrega de armas, elaborando informes prácticamente mensuales y estableciendo fechas límites y calendarios.En el caso de que los gobiernos del Reino Unido y la República de Irlanda o cualquier otra parte intenten bloquear las propuestas de esa comisión, precisó Trimble, entonces "determinadas categorías del Consejo interministerial Norte-Sur y las reuniones con el Consejo británico-irlandés terminarán progresivamente".Reclamó además una revisión formal del Acuerdo de Paz del 10 de abril de 1998, una moratoria en la política de reformas en Irlanda del Norte hasta que se garantice la paz, y una reunión del Consejo del UUP el próximo enero para revisar los progresos.Fuentes unionistas aseguraron que Trimble y Donaldson, antes de la reunión a la que fueron convocados los 860 miembros del Consejo del Partido Unionista del Ulster, intentaron llegar a un pacto que permitiera la retirada de la moción pero no fue posible.En esa moción, Donaldson establecía la fecha límite del 30 de noviembre para el desarme del IRA y de no realizarse, pedía que su partido se retirara del Ejecutivo autónomo norirlandés.Conocida su victoria, Trimble dijo que en su partido sólo existían diferencias "en la forma de actuar" pero no en los objetivos y añadió que la causa de la tensión que se sufría en la formación era culpa "únicamente de los republicanos"."Si nos encontramos en esta situación es sólo porque el IRA no ha cumplido todavía ninguna de sus promesas", señaló Trimble.Por su parte, Donaldson, que hubiera preferido "más sanciones y más fuertes" para el IRA, valoró la prueba de hoy sobre la que dijo que se repetirá el próximo mes de enero.Frente a esas sanciones saltó de inmediato el Sinn Fein, cuyos líderes dijeron que el UUP no podía aplicarlas ya que eran contrarias al Acuerdo de Viernes Santo.Su líder, Gerry Adams, comunicó su preocupación al primer ministro irlandés, Bertie Ahern, mientras que el "número dos" del Sinn Fein y ministro norirlandés de Educación, Martin McGuinness, se la transmitió por teléfono al propio presidente de Gobierno de EEUU, Bill Clinton.Ante las quejas del Sinn Fein, el primer ministro británico, Peter Mandelson, pidió calma y tranquilidad, después de felicitar a Trimble por su éxito al frente del partido, lo que, en su opinión, permitirá avanzar en el proceso de paz.El ministro de Exteriores irlandés, Brian Cowen, se mostró, sin embargo, muy preocupado por las exigencias del UUP y dijo que el primer ministro de su país, Bertie Ahern, intentaría reunirse esta misma semana con su colega británico, Tony Blair, para buscar una solución a la situación.




