América Latina espera resultados de las elecciones
La relación económica de EEUU con América Latina tras las presidenciales del 7 de noviembre dependerá más de quién gane la mayoría en las dos cámaras del Congreso que de las propuestas defendidas por George W. Bush o Al Gore.
WASHINGTON --- La relación económica de EEUU con América Latina tras las presidenciales del 7 de noviembre dependerá más de quién gane la mayoría en las dos cámaras del Congreso que de las propuestas defendidas por George W. Bush o Al Gore.Bush ha reiterado que favorece el "comercio libre" y la entrada de Chile en el Tratado de Libre Comercio, mientras que Gore propone un "comercio justo", con lo que el futuro quedará más en manos de los republicanos o demócratas del Congreso que de la Casa Blanca.El vicepresidente Gore, candidato del Partido Demócrata, "tiene sus compromisos electorales con los sindicatos y lo que estos y los ambientalistas llaman el 'comercio justo'", dijo a EFE Richard Sweeney, decano de Finanzas Internacionales en la Facultad de Economía y Empresas de la Universidad Georgetown.Tanto Bush como Gore han expresado su apego al programa que marcó el presidente Bill Clinton en la Cumbre de las Américas, en 1994, y que ha fijado para 2005 el establecimiento de un "área de libre comercio de las Américas" que "comprenderá 800 millones de consumidores desde Alaska a la Patagonia".Sarah Anderson, del Instituto de Estudios de Política, con sede en Washington, opinó que "ahora, en el debate electoral, hay una diferencia de retórica, que se nota más cuando Gore habla ante las organizaciones sindicales"."Pero sus acciones no son muy diferente", dijo Anderson. "El padre de Bush (el ex presidente George Bush) promovió el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por el cual Gore también hizo campaña y votó"."Pero tan pronto como obtuvo el respaldo de la (central sindical estadounidense) AFL-CIO, Gore se dio vuelta y respaldó la normalización de las relaciones comerciales con China", añadió.La consumación del ALCA -el mercado libre de las Américas- requiere que el futuro presidente de Estados Unidos obtenga del Congreso el permiso para la "vía rápida" o trámite expedito de las negociaciones con otros países.La "vía rápida" autoriza a que el presidente lleve a cabo las negociaciones y llegue a pactos que luego el Congreso puede aprobar o rechazar, pero no puede enmendar.Clinton no ha obtenido del Congreso esa autorización debido a la profunda división entre los legisladores, tanto republicanos como demócratas, sobre qué deberá incluirse en los pactos comerciales, y en qué medida debe usarse el comercio como herramienta de la política exterior de EEUU.Por ejemplo, los mismos republicanos que repudian toda cláusula sobre protección ambiental y derechos laborales, apoyan el embargo comercial contra Cuba y reclaman que China haga más prolijo su desempeño en materia de derechos humanos y libertades religiosas antes que se le brinde a Pekín más facilidad comercial.Y los demócratas que más defienden los pactos de "comercio libre" son los que tienen más dificultades para explicarse ante los sindicatos, ecologistas, activistas de los derechos humanos y feministas que promueven los derechos de los trabajadores y de las mujeres, la defensa de la fauna, la flora y los recursos naturales."Los pueblos en América Latina y en Estados Unidos están preocupados por la globalización y por las crecientes desigualdades en toda la región", indicó Anderson."En materia de acuerdos comerciales, por ejemplo, los países de MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) han establecidoprotocolos sociales que, al menos, dan un enfoque a esas preocupaciones", añadió."Los acuerdos comerciales que no atiendan estas inquietudes, que no escuchen a las comunidades y no busquen su participación, sólo aumentarán esa desigualdad", dijo Anderson.En cuanto al embargo de EEUU contra Cuba, según Anderson, "Gore quiere quedar bien con todos, y cosechar el beneficio político de los dos lados: quiere acomodar a los empresarios que buscan los negocios en Cuba, y no quiere que se enoje la comunidad anti castrista en Florida"."Bush, al menos, es en esta materia más franco y directo", dijo.En materia de economía internacional, desde los acuerdos de comercio a las políticas de "reestructura macroeconómica" que promueven los organismos multilaterales "Gore es más abierto a escuchar, a tener un diálogo con los sindicatos y los grupos de derechos humanos", según Anderson."Por eso, lo que ocurra en el Congreso es, este año, más importante que la elección presidencial", agregó. "Hay posibilidades ciertas de que los demócratas recuperen el control en la Cámara de Representantes".En ese caso y, bajo la influencia del ala más liberal de los demócratas, los acuerdos de libre comercio pueden quedar aparcados.




