Buzos preparan ingreso al submarino Kursk
Los buzos que trabajan en el recate de los marinos muertos en el naufragio del submarino nuclear "Kursk" habilitaron hoy un acceso al interior de la nave que les permitirá entrar en el sumergible y comprobar los daños internos.
Murmansk (Rusia) - Los buzos que trabajan en el recate de los marinos muertos en el naufragio del submarino nuclear "Kursk" habilitaron hoy un acceso al interior de la nave que les permitirá entrar en el sumergible y comprobar los daños internos.Mientras, los familiares y marinos que siguen la operación de recuperación de alguno de los 118 cuerpos sepultados a más de un centenar de metros de profundidad en las aguas del mar de Barents escuchaban con aprehensión los partes meteorológicos.Un ciclón se acercó amenazador esta mañana a la zona del naufragio y causó temor a que el salvamento se paralice por el peligro que corren los técnicos de rescate.Aunque ayer mejoró el tiempo, el buque plataforma noruego "Regalia" se balanceaba esta mañana peligrosamente sobre sus dos pontones, que a manera de un catamarán sostienen la estructura con grúas y otra maquinaria empleadas para el rescate.Desde el "Regalia", perteneciente a la compañía estadounidense "Halliburton" contratada para el rescate, descendieron esta noche los buceadores rusos y noruegos que tratan de acceder al interior del submarino, hundido el pasado 12 de agosto por causas desconocidas.Uno de los equipos de tres submarinistas que trabajan sobre el pecio gracias a una campana de profundidad logró abrir esta madrugada en el casco una "ventana tecnológica", como denominan al boquete del tamaño de una persona que facilitará el acceso.A continuación, los dos buceadores rusos que operaron directamente sobre el casco -a los noruegos no se les permite abandonar la campana- procedieron a limpiar la abertura realizada sobre la octava sección del submarino.El "Kursk" disponía de diez compartimentos, buena parte de los cuales resultaron destruidos por la explosión que se produjo al naufragar el navío y al chocar con el fondo marino del Artico.Las únicas esperanzas de recuperar algún tripulante se centran en la parte posterior del sumergible, pues la proa fue prácticamente pulverizada por la explosión y el impacto contra el fondo.En la proa del "Kursk" estaban las toberas lanzatorpedos, el centro de navegación y las computadoras, el puente de mando con las comunicaciones y las principales escotillas del submarino.En los primeros planes de la operación de rescate de los cuerpos, iniciada el pasado sábado, se proyectó la apertura de al menos siete de estas "ventanas tecnológicas" a lo largo del casco.Después de perforar varios orificios para comprobar las condiciones del agua que inunda los compartimentos y descartar la presencia de elementos radiactivos, el equipo de rescate procedió hoy a abrir el citado boquete que permitirá el paso de los buzos.Tras pulir con pistolas especiales de agua a presión los bordes irregulares de esta improvisada "escotilla", los buzos instalaron un sistema de bombeo para limpiar el gasóleo, aceite y otras sustancias que dificultarían la visión en el acceso.A primera hora introdujeron una cámara por control remoto para comprobar las condiciones del interior y localizar alguno de los siete u ocho cuerpos que puede haber en este compartimento octavo.El objetivo oficial de esta exploración preliminar es determinar si es posible continuar el rescate sin peligro para los buzos.Un ligero arañazo o un desgarro de sus escafandras especiales podría significar la muerte segura de los submarinistas, peligro que se añade a las corrientes del fondo y la marejada de la superficie.Desde que se conoció la fatídica suerte de los 118 tripulantes del "Kursk" a finales de agosto, proliferaron las dudas sobre la posibilidad de rescatar los cadáveres o de recuperar sólo algunos.Los rumores y datos contradictorios terminaron cuando el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó el rescate a toda costa tras ser duramente criticado por su actitud pasiva y mutismo en los primeros días de la tragedia.Pero la prensa sigue recogiendo las opiniones de marinos y expertos que señalan que el verdadero interés de la operación está en la recuperación de los secretos militares sepultados en el armazón del "Kursk", orgullo de la Flota del Norte rusa.El diario "Nezavisimaya Gazeta" publicó hoy que la misión real del rescate es recuperar documentos sobre comunicaciones, órdenes de combate, el aparato descifrador de los códigos militares rusos y los diarios de navegación.Precisamente en el compartimento número ocho debería hallarse un diario en el que pueden estar recogidos los últimos datos anotados por la tripulación antes del naufragio y durante los primeros instantes del mismo.El rescate continuará unas semanas siempre que el invierno no adelante su llegada al Artico, en una lucha contra el tiempo y bajo la vigilancia del crucero antisubmarinos "Almirante Chabanenko", que disuade a los "curiosos" interesados en los secretos más codiciados del "Kursk".



