Metas se mantendran, a pesar de riesgos inflacionarios: Emisor
Las metas de inflación, tanto para este año como el próximo, se mantendrán, a pesar de los incrementos en los combustibles, consideró el gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya.
BOGOTÁ.--- Las metas de inflación, tanto para este año como el próximo, se mantendrán, a pesar de los incrementos en los combustibles, consideró el gerente General del Banco de la República, Miguel Urrutia Montoya.En un análisis de la situación del costo de vida y los indicadores macroeconómicos al mes de septiembre, el Emisor confirmó el cumplimiento de las metas para este año, y si bien reconoció que persisten riesgos para el próximo, dijo que la meta se cumplirá, ya que "las metas no se cambian, sino las políticas", explicó Urrutia.De acuerdo con análisis técnicos de la autoridad macroeconómica, los precios de los combustibles, los costos de los alimentos, aumentos en los precios de los arrendamientos, efectos del incrementos del Impuesto a las Ventas (IVA) contemplados en la reforma tributaria, así como la devaluación son riesgos identificados sobre los cuales deberá actuar la política macroeconómica.El Gerente General del Emisor consideró bueno el hecho de que la economía alcance la meta propuesta de inflación del 10 por ciento, a pesar de las presiones del incremento del 28 por ciento en los precios de la gasolina, ya que los combustibles tenían que ajustarse a los índices internacionales.Sin embargo, advirtió que si uno de los factores genera mayor riesgo, el Banco Central tomará medidas de política monetaria, es decir, que se ajustaría la demanda.En relación con incrementos en el IVA, si bien Urrutia reconoció que en el corto plazo puede generar presiones inflacionarias, se consideró que en el mediano y largo plazos no influirán los incrementos de los precios."La meta de inflación es a 18 meses o más; estamos listos a aceptar una presión de corto plazo para bajarla a largo plazo, por eso aceptamos el IVA", dijo Urrutia.En el análisis que dio a conocer hoy el Banco de la República, se concluyó que no hay factores de la demanda que presionen el índice de precios al consumidor, por lo que se mantiene en el nueve por ciento anual, aunque el alza en los costos de los combustibles, el desmonte de los subsidios en los servicios públicos domiciliarios y la devaluación se han presentado como factores que han ejercido alguna presión que no ha resultado significativa en los resultados finales del IPC.Para lo que resta del año, se prevé que este indicador se moverá entre el 8,5 y el 9 por ciento y para el 2001 se calcula que el índice de inflación oscilará entre el 7 y el 9,5 por ciento.En relación con el crecimiento de la economía, el estudio confirmó que para lo que resta del año la economía crecerá al menos al 3,5 por ciento, jalonado especialmente por el aumento en las exportaciones y la producción industrial.El clima de los negocios se ha visto mejor aspectado, ya que las existencias de producción se encuentran en niveles bajos y los pedidos están en alza, aunque la capacidad instalada de las industrias sigue subutilizada y en niveles por debajo, incluso, si se compara con los años anteriores a la crisis económica.Adicionalmente, el contexto internacional es positivo para el crecimiento doméstico, ya que el crecimiento de la economía mundial favorece las ventas de productos colombianos en el exterior, al tiempo que los 'spreads' (tasas de interés de los bonos colombianos en los mercados internacionales) superaron la etapa de nerviosismo generado por las noticias de crisis económica en el país y se estabilizan.Sin embargo, se mantiene un riesgo sobre la posibilidad de alzas en las tasas de interés por parte del Tesoro de los Estados Unidos y en Europa, como consecuencia de los incrementos en el precio internacional del petróleo.




