Los españoles repudian en silencio el último asesinato de ETA
Miles de españoles se concentraron a mediodía de hoy en silencio frente a instituciones, universidades y centros de trabajo para repudiar el último atentado de ETA, que el domingo asesinó a un funcionario de prisiones y elevó así a dieciséis sus víctimas mortales en este año.
MADRID.--- Miles de españoles se concentraron a mediodía de hoy en silencio frente a instituciones, universidades y centros de trabajo para repudiar el último atentado de ETA, que el domingo asesinó a un funcionario de prisiones y elevó así a dieciséis sus víctimas mortales en este año.También fueron muchas las personas que en Vitoria desfilaron por la capilla ardiente del funcionario de prisiones Máximo Casado, de 44 años, muerto la víspera en esa ciudad vasca al hacer explosión una bomba adosada a los bajos de su vehículo.Allí estuvieron la viuda, los dos hijos y los padres de Casado, quien desde hace quince años trabajaba como maestro de los presos del centro penitenciario de Nanclares de Oca y era jefe de servicio de los funcionarios de la prisión, en la que están internados 31 etarras.Máximo Casado estaba además afiliado a la central sindical Comisiones Obreras, uno de los sindicatos mayoritarios españoles que hoy convocaron las concentraciones silenciosas.A las muestras de repulsa se sumó el rey de España, quien, además de condenar rotundamente el crimen, advirtió de que el Estado de Derecho no cederá a la violencia.En respuesta a los llamamientos, miles de empleados guardaron frente a los centros de trabajo de toda España cinco minutos de silencio que finalmente rompieron con aplausos.Especialmente emotivos fueron los quince minutos de silencio de los antiguos compañeros de Casado, quienes se concentraron junto a la prisión de Nanclares acompañados de líderes políticos y sindicales.También los universitarios se unieron a los paros silenciosos convocados por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), que, en un comunicado, señaló que saldrán a la calle "tantas veces como sea preciso" para denunciar los atentados terroristas.Asimismo, tuvieron lugar concentraciones frente a los ayuntamientos y las instituciones del Estado.Máximo Casado es la sexta víctima mortal de ETA relacionada con las instituciones penitenciarias españolas y con su muerte la banda terrorista reabre el "frente carcelario", como denomina la organización armada vasca sus atentados a funcionarios de prisiones.La anterior víctima fue el psicólogo de la cárcel de Martutene Javier Gómez Elosegui, asesinado en 1997, aunque han sido 20 los atentados cometidos por ETA contra los trabajadores de prisiones.La banda terrorista ha sido castigado con dureza a este colectivo desde que el primer Gobierno socialista diseñó una política de dispersión de presos etarras. En la actualidad, hay 434 integrantes de la banda armada encarcelados en distintos centros del país.Los representantes de la coalición independentista vasca Euskal Herritarrok (EH, brazo político de ETA) en el ayuntamiento de Vitoria consideraron hoy en un comunicado que "el mantenimiento de la dispersión (de presos) no ha ayudado" a evitar "situaciones como las de ayer".El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, estimó en declaraciones a una emisora local que los autores de la muerte del funcionario de prisiones pudo ser obra de "legales" (no fichados por la policía) de ETA, y recordó que la "ofensiva terrorista de primera magnitud".El asesinato de Casado eleva a dieciséis el número de personas muertas por acciones terrorista este año, el más sangriento desde que la "cúpula" de ETA fue detenida en 1992 en la localidad francesa de Bidart.Los restos mortales de Casado serán incinerados en las próximas horas y posteriormente se oficiarán los funerales en su memoria en la catedral de Vitoria, la ciudad en la que luego está convocada una manifestación para condenar el último atentado etarra.




