Encuestas dan ventaja al vicepresidente Al Gore
El candidato demócrata Al Gore sacó hoy una mínima ventaja sobre su rival republicano, George W. Bush, en el tercer y definitivo debate televisivo previo a las elecciones presidenciales del 7 de noviembre.
SAINT LOUIS ---- El candidato demócrata Al Gore sacó hoy una mínima ventaja sobre su rival republicano, George W. Bush, en el tercer y definitivo debate televisivo previo a las elecciones presidenciales del 7 de noviembre.Según una encuesta de UsaToday-Gallup anunciada por la cadena televisiva CNN al término del encuentro, el vicepresidente estadounidense se impuso con el 46 por ciento de las preferencias contra el 44 por ciento del gobernador de Texas.El tercer y último debate, realizado en la Universidad de Saint Louis, Missouri, fue sin dudas el más entretenido de todos y el que mostró mayores diferencias entre ambos candidatos a la Casa Blanca en su intento por captar el voto de los indecisos.Con un discurso más incisivo que hace seis días, pero menos pedante que en el primero de los tres debates, Gore sacó hoy una leve ventaja en la carrera hacia la presidencia, cuando las encuestas dan una paridad que impide efectuar pronósticos sobre el resultado de las elecciones de noviembre.El debate, el único en el que ambos candidatos respondieron a las preguntas de un auditorio (integrado por un centenar de electores indecisos), se inició con un minuto de silencio en memoria del gobernador de Missouri, Mel Carnahan, fallecido en un accidente de aviación el lunes, y a las 17 víctimas del atentado contra el destructor "USS Cole" en Yemen, el jueves.Los candidatos abordaron fundamentalmente cuestiones relativas a salud, educación, impuestos y defensa durante un debate en el que Gore se mostró más agresivo y a Bush dispuesto a contestar punto por punto.A diferencia de los dos debates previos, esta vez los candidatos no debieron permanecer estáticos y aprovecharon la libertad de movimientos para acompañar con gestos sus discursos frente a la audiencia.Gore, el más ducho en esas lides, explicó su plataforma dirigiéndose directamente al auditorio, pero sus intervenciones fuera de tiempo obligaron a intervenir en más de una ocasión al moderador y periodista de la cadena PBS, Jim Lehrer.Ambos se mantuvieron fieles a sus respectivos "caballitos de batalla". "No quiero que Washington y el gobierno federal decidan nuestras vidas", reiteró Bush. "Tu programa apunta a favorecer a los más ricos, que son el 1 por ciento de la población", contestó Gore.Pese a que se había prometido no responder a los ataques de su rival, Bush afirmó tener diferencias "filosóficas" con el actual vicepresidente y prometió, alzando su mano como su se tratase de su juramento como presidente "devolver el honor y la dignidad a este país".El dardo no fue el único lanzado por Bush, ya que afirmó que Gore "propone un gasto público tres veces superior al del gobierno de (Bill) Clinton".Gore dijo, en cambio, que durante la gestión demócrata se redujeron 300.000 puestos en la administración federal y destacó que el gasto "fue el más bajo desde el gobierno de J.F. Kennedy, mientras que en Texas aumentó" durante la gestión de Bush.Bush prometió reformar el actual sistema de salud "para que todos tengan opciones", a lo que el candidato demócrata contestó: "si quieren que en el futuro manden las grandes compañías farmaceúticas, éste es su hombre. Si, en cambio, quieren alguien que pelee por ustedes, yo lo soy".En uno de los pocos puntos en el que ambos coincidieron fue en su apoyo, sin medias tintas, a la pena de muerte.El candidato republicano, sin embargo, se mostró cauteloso al hablar sobre el tema e intentó no dar una imagen de pretendido justiciero afirmando: "no estoy orgulloso por el récord de ejecuciones en Texas, pero sí de haber conseguido reducir el índice de criminalidad en mi estado".Respecto de la política exterior y en especial sobre la situación en Medio Oriente, ambos reiteraron los conceptos vertidos en el segundo de los debates, hace seis días.Bush volvió a destacar la necesidad de mantener un único discurso y de intervenir respetando "los tiempos que establezcan los propios interesados".El candidato demócrata propuso su visión de "un mundo en paz" al hablar de la situación en Medio Oriente y prometió un futuro mejor al afirmar: "Hicimos mucho en estos años, pero aún no han visto nada".Gore, finalmente, apostó por un gobierno que asista a la población impulsando la creación de nuevos puestos de trabajo, en tanto que Bush se mostró partidario de que sea el propio mercado el que determine en base a las exigencias de la economía. A sólo tres semanas de los comicios, Gore sacó hoy una pequeña luz de ventaja con un discurso dirigido a la clase media, franja que integran la mayoría de los indecisos que definirán, en gran medida, el resultado de las elecciones.




