Brasil llora la eliminación de los olímpicos
Los brasileños derramaron lágrimas y exigieron hoy a gritos la destitución del seleccionador Wanderley Luxemburgo, tras la "bochornosa" derrota de su equipo ante Camerún (1-2) en los cuartos de final del torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Sydney'2000.
RIO DE JANEIRO --- Los brasileños derramaron lágrimas y exigieron hoy a gritos la destitución del seleccionador Wanderley Luxemburgo, tras la "bochornosa" derrota de su equipo ante Camerún (1-2) en los cuartos de final del torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de Sydney'2000.Miles de brasileños madrugaron hoy confiados en que el equipo de Luxemburgo lograría enderezar el paso, pero la ira se fue apoderando de la "torcida" a medida que el tiempo pasaba y la selección se estrellaba contra una sólida defensa africana.Los brasileños terminaron el primer tiempo perdiendo por 1-0 y contaron en los últimos quince minutos del partido con la ventaja de jugar con dos hombres más por la expulsión de dos cameruneses y aún así debieron sufrir hasta el final, más por su propia inoperancia que por las virtudes de los "leones indomables".El agónico gol de Ronaldinho Gaúcho, que sobre el filo del tiempo reglamentario empató el partido y forzó la prórroga, fue festejado con cohetes en todo Río de Janeiro, pero el desánimo volvió a ganar el alma de los hinchas una vez que transcurrieron los minutos sin un gol brasileño.El "gol de oro" que selló la clasificación de Camerún, marcado cuando se jugaban veinte minutos de la prórroga, cayó sobre una losa sobre los hinchas que seguían el partido en televisores instalados en bares, restaurantes y hasta en las aceras que bordean la playa de Copacabana.En declaraciones a radios y a la televisión local, los hinchas no sólo exigieron la destitución de Luxemburgo, sino que hasta hubo uno que llegó a pedir "que lo metan preso", en alusión a las acusaciones de evasión fiscal y negociaciones irregulares con jugadores que han caído sobre el técnico.Comentaristas de televisión recordaron la negativa del entrenador a convocar a Romario de Souza, delantero del Vasco da Gama que a sus 34 años rogó por un puesto en la selección olímpica que Luxemburgo le negó a rajatabla, y valoraron la actuación de Iván Zamorano con Chile, que hoy eliminó a Nigeria, actual campeón olímpico."Si un equipo no hace goles ni tiene quien los haga no tiene nada que buscar en un torneo", dijo el ex futbolista Carlos Casagrande, ahora comentarista del canal de televisión Globo.La derrota frente a Camerún también supone para los brasileños el fin del "sueño olímpico" acariciado desde hace décadas.La medalla de oro olímpica es lo único que falta en las vitrinas de un país que en fútbol lo ha ganado todo, y que en estos Juegos le apostaba al equipo de Luxemburgo para acabar con el maleficio.A medida que el equipo de Luxemburgo fue tropezando en su campaña olímpica, como lo ha venido haciendo la selección absoluta en las actuales eliminatorias del Mundial del 2002, la prensa se ha ido volcando con más fuerza contra Luxemburgo, que a partir de hoy puede tener contados sus días como seleccionador.La mayoría de los diarios y los comentaristas ya ha advertido de que si la selección olímpica fracasaba, ya no habría excusas para destituir a Luxemburgo, un técnico tildado de "soberbio" que, en las últimas semanas, ha aparecido en las páginas de la crónica policial debido a sus problemas con el fisco.




