Brasil: Plan Colombia surge para erradicar violencia y droga
El Plan Colombia surgió de la "necesidad de combatir al narcotráfico, reducir los cultivos de coca y amapola, así como la violencia, en los próximos 2 años", sostuvo el flamante embajador colombiano en Brasil, Samuel Navas.
BRASILIA --- El Plan Colombia surgió de la "necesidad de combatir al narcotráfico, reducir los cultivos de coca y amapola, así como la violencia, en los próximos 2 años", sostuvo el flamante embajador colombiano en Brasil, Samuel Navas.En una entrevista que publica hoy el Jornal do Brasilia, Navas explicó que el plan, que cuenta con el aval económico de Washington, "es una estrategia de mi gobierno para conseguir la paz a largo plazo en Colombia, erradicando todas las fuentes de violencia: guerrilla armada, paramilitares y narcotráfico".Según el diplomático, además del refuerzo en el área militar, la iniciativa comprende fumigación de plantaciones ilícitas y la puesta en marcha de programas sociales para trabajadores "desplazados" con la sustitución de cultivos que llevará a mayor empleo de la mano de obra.Navas añadió que "aquellos perjudicados por el corte de los cultivos ilegales, contarían con la ayuda del gobierno, con viviendas provisorias y trabajo, en un proyecto de generación de empleos, construcción de carreteras, escuelas, parques y centros de la salud".En tanto, fuentes anónimas de la cancillería brasileña consultadas por la situación que atraviesa Colombia -país con el que comparte una extensa frontera- afirmaron que "todo está siendo examinado, desde el posible ingreso de guerrilleros en tierras brasileñas a una eventual transferencia de la industria de la coca, así como la probable invasión de refugiados de aquel país".La lucha interna que libra el gobierno colombiano con la guerrilla, los paramilitares y narcotraficantes arroja números dramáticos: desde 1985 murieron asesinados en diversas circunstancias unos 300 mil civiles, entre ellos 200 jueces e investigadores, 1.200 policías y 151 periodistas.En la actualidad Bogotá mantiene negociaciones con la guerrilla, mientras el presidente Andrés Pastrana administra una economía perjudicada por una fuerte crisis con la caída de los precios del café, el nivel de desempleo en torno de un 20 por ciento y la devaluación de la moneda en 25 por ciento.




