Drummond reclama más seguridad
La multinacional estadounidense Drummond Company pidió hoy al Gobierno de Colombia que incremente la seguridad de su filial en el país, que es víctima de extorsiones de grupos armados que en dos ocasiones han dinamitado sus infraestructuras de transporte de carbón en la costa norte.
BOGOTA ---La multinacional estadounidense Drummond Company pidió hoy al Gobierno de Colombia que incremente la seguridad de su filial en el país, que es víctima de extorsiones de grupos armados que en dos ocasiones han dinamitado sus infraestructuras de transporte de carbón en la costa norte."Drummond jamás hará acuerdos con grupos fuera de la ley", notificó el presidente de la transnacional, Garry Drummond, en una declaración difundida en Bogotá por el titular de Drummond Ltd. Colombia, Augusto Jiménez Mejía.El presidente de la multinacional recordó que su empresa opera en Colombia por invitación del Gobierno y que depende de él para su seguridad y bienestar."Esperamos, sin embargo, que el Gobierno pueda incrementar la seguridad para nuestras operaciones de forma que podamos seguir ofreciendo los empleos y la prosperidad de la que nuestros trabajadores y las comunidades vecinas han gozado gracias a nuestra inversiones y a la confianza en la gente de Colombia", agregó Drummond.La declaración del presidente de la multinacional estadounidense fue difundida junto a un comunicado de la filial colombiana en el que se denunciaba las presiones "por elementos fuera de la ley para hacer pagos ilegales en beneficio de su causa".Sin mencionarlos, Jiménez indicó que "estas exigencias vienen de grupos con diferentes intereses".La filial colombiana de Drummond hizo pública la denuncia un día después de que las autoridades policiales del balneario caribeño de Santa Marta informaran de una acción terrorista contra un tren de transporte de carbón propiedad de la compañía y del secuestro de las tres personas que lo operaban.El atentado, ocurrido el pasado jueves, fue atribuido al frente 19 del Bloque Caribe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).Jiménez precisó que el primer ataque se produjo el 7 de septiembre por la noche en la línea ferroviaria que se extiende entre las localidades de La Jagua de Ibirico, donde Drummond tiene una explotación de carbón mineral, y Ciénaga, cerca de Santa Marta y puerto de exportación de esta materia prima.La primera población está situada en el Cesar, departamento en la frontera noreste con Venezuela, y la segunda, en el del Magdalena.El presidente de Drummond Ltd. Colombia explicó que en ese primer atentado los terroristas detuvieron un tren de dos locomotoras y 82 vagones que transportaba 4.000 toneladas de mineral.Dos trabajadores de la empresa y un contratista fueron secuestrados entonces y liberados el pasado día 11, precisó Jiménez, que no indicó qué grupo armado cometió la acción terrorista."Utilizando los mismos métodos explosivos, la línea férrea fue nuevamente volada el día 11", agregó Jiménez, y señaló que "su tripulación fue secuestrada y hasta el momento se desconoce su paradero".Este segundo atentado hizo descarrilar un tren compuesto por una locomotora y dieciocho vagones, prosiguió el presidente de la compañía en Colombia, que en este caso tampoco detalló la responsabilidad del ataque.En ambos casos, las cargas explosivas destruyeron tramos de línea de ferrocarril de unos mil kilómetros.El martes por la noche, las autoridades policiales en Santa Marta atribuyeron la acción terrorista al frente 19 de las FARC, la primera guerrilla en importancia del país y que en enero de 1999 abrió un proceso de paz con el Gobierno en una zona de distensión establecida en selvas del sur.




