El Plan Colombia siembra la desconfianza en América del Sur
El Plan Colombia de lucha antidroga, que contempla la ayuda económica y militar estadounidense, despierta suspicacias y resquemores en la región y amenaza con convertirse en uno de los ejes temáticos de la Cumbre Sudamericana de Brasilia, a pesar de que no está en la agenda.
BRASILIA, Ago 28 (AFP) - El Plan Colombia de lucha antidroga, que contempla la ayuda económica y militar estadounidense, despierta suspicacias y resquemores en la región y amenaza con convertirse en uno de los ejes temáticos de la Cumbre Sudamericana de Brasilia, a pesar de que no está en la agenda.Argentina, Brasil, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela han expresado su temor de que con la aplicación del Plan Colombia -de erradicación de narcocultivos y búsqueda de la paz con las guerrillas izquierdistas- el conflicto desborde las fronteras.Argentina, a través de su canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, advirtió que el conflicto colombiano "complica a toda la región" e insistió en que desde Buenos Aires "no habrá ninguna clase de ayuda militar"."Cualquier cosa que pase en Colombia impactará en Argentina, Brasil, Chile o Uruguay. Es un país grande y de gran importancia estratégica. Resulta una utopía imaginar que lo que sucede allí no nos afecta", dijo el canciller al diario argentino Clarín del domingo.Rodríguez Giavarini anticipó que en la cumbre sudamericana del próximo jueves y viernes en Brasilia, su gobierno "expresará que el tema (de Colombia) está claramente arriba de la mesa".Brasil, pese a que apoya la decisión de Colombia de aplicar el plan, teme también que su territorio se vea afectado por las consecuencias ecológicas de una política de erradicación masiva de narcocultivos y no descarta que el tema sea abordado en la cumbre del jueves y viernes, indicó el canciller Luiz Felipe Lampreia en una entrevista publicada el jueves pasado por el diario Correo Braziliense.Previamente, el funcionario ya había dejado claro que Brasil no participará en ninguna fuerza internacional militar para intervenir en ese país.El canciller venezolano, José Vicente Rangel, consideró la semana pasada que "la violencia en Colombia es una amenaza latente" e instó a Bogotá a mejorar la vigilancia de su frontera."La industria del narcotráfico, golpeada allá en Colombia, buscará otros sitios donde ubicarse y es lo que teme Ecuador, es lo que teme Panamá, es lo que teme Brasil y es lo que también nos preocupa a todos los venezolanos", expresó.Rangel enfatizó que está inquieto por el componente militar del Plan Colombia y dijo que el presidente Hugo Chávez aprovechará la cumbre sudamericana para pedirle más información a Pastrana sobre sus medidas antidrogas. Ambos mandatarios mantendrán una reunión bilateral en el marco de la cumbre.El presidente ecuatoriano Gustavo Noboa ha manifestado asimismo su temor por un posible flujo de desplazados desde Colombia hacia su país, y recibirá unos 35 millones de dólares de ayuda estadounidense para enfrentar esa contingencia. No obstante, afirmó que no cree que el plan colombiano tenga repercusiones militares en Ecuador.El diario colombiano El Tiempo señaló la semana pasada que el presidente peruano, Alberto Fujimori, expresó asimismo su temor de que el Plan Colombia produzca una intensificación de la guerra de guerrillas, por lo que Perú debía prepararse para ello.En Panamá, el ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, aseguró que "no sería conveniente" la aplicación del Plan Colombia, porque ello obliga a su país a invertir más en seguridad en la frontera.Estas declaraciones contrastan con las del canciller panameño, José Alemán, quien ha afirmado en reiteradas ocasiones que Panamá "respalda" el Plan Colombia, "porque todo lo que sea para la lucha contra las drogas" contará con su apoyo.Tras las declaraciones de Rangel, el Gobierno colombiano advirtió que no acepta que la comunidad internacional "estigmatice y le ponga adjetivos" al Plan Colombia.El plan contempla la lucha contra el narcotráfico, la erradicación de los cultivos de coca y amapola y la búsqueda de la paz con las guerrillas, así como la reactivación de la economía, con un costo de 7.500 millones de dólares (1.300 de ellos aportados por Estados Unidos).En su visita de 10 horas a Cartagena (norte colombiano), prevista para este miércoles -víspera de la cumbre-, el presidente estadounidense Bill Clinton buscará dar un espaldarazo al Plan Colombia.Pero los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) han agudizado los ataques en rechazo a la visita de Clinton y la ayuda estadounidense al Plan, que a su juicio supone la "punta de lanza" de una intervención militar directa de Washington en el país andino.




