Estados Unidos niega culpa en crisis de submarino ruso
El Departamento de Defensa de EEUU dijo hoy que no tiene conocimiento sobre la posibilidad de que un buque estadounidense haya estado involucrado en el accidente sufrido hoy por un submarino nuclear ruso que ha quedado varado en las profundidades del mar de Bárents.
WASHINGTON.--- El Departamento de Defensa de EEUU dijo hoy que no tiene conocimiento sobre la posibilidad de que un buque estadounidense haya estado involucrado en el accidente sufrido hoy por un submarino nuclear ruso que ha quedado varado en las profundidades del mar de Bárents.Sin embargo, el Pentágono confirmó que uno de los barcos de la Marina de Guerra estadounidense efectuaba una observación electrónica en el mar de Bárents sobre los mayores ejercicios bélicos que lleva a cabo Rusia en esa zona cuando ocurrió el accidente ruso.Por otro lado, un portavoz militar también indicó que se desconoce si un submarino de EEUU se encontraba en el área donde una avería condujo al fondo del mar al submarino nuclear ruso "Kursk".Las autoridades rusas han dicho que el "Kursk", con una tripulación de unas cien personas, aparentemente sufrió un choque que le ocasionó graves daños.Generalmente los submarinos de Estados Unidos observan los desplazamientos de sus similares rusos, pero el Pentágono jamás facilita detalles de estas actividades secretas.El portavoz del Pentágono, el contraalmirante Craig Quigley, dijo hoy que el Gobierno de Moscú no ha pedido ayuda a EEUU para el rescate de la tripulación del "Kursk".El Departamento de Defensa estadounidense cuenta con un grupo de expertos y un equipo especial para el rescate del personal de los submarinos propios o de países aliados, pero los aparatos son incompatibles con los modelos rusos, dijo el portavoz.El buque de rescate en aguas de gran profundidad estadounidense fue desarrollado después de la tragedia del submarino "Thresher" en el Atlántico Norte en abril de 1963 en el que se dieron por desaparecidos todos sus 129 tripulantes.La avería del "Kursk", varado en las profundidades del mar de Barents, es el último episodio de una larga lista de accidentes que sufrieron en los últimos 40 años los sumergibles soviéticos y rusos.Estudios en Occidente y Rusia recogen al menos 22 accidentes y naufragios de submarinos atómicos soviéticos entre 1961 y 1991, cuando desapareció la URSS, y otros dos casos en la nueva Rusia independiente, ampliados con la tragedia de "Kursk".



