Español en corredor de la muerte recupera nacionalidad
Julio Mora, un canario de 74 años condenado a muerte en Florida, firmó hoy el acta de recuperación de la nacionalidad española que había perdido al hacerse ciudadano norteamericano en los años setenta.
RAIFORD, EEUU.---- Julio Mora, un canario de 74 años condenado a muerte en Florida, firmó hoy el acta de recuperación de la nacionalidad española que había perdido al hacerse ciudadano norteamericano en los años setenta.El cónsul español en Miami, Javier Vallaure de Acha, visitó hoy a Mora en la prisión estatal de Raiford, en el extremo norte de Florida, para cumplir el procedimiento de la recuperación de la nacionalidad española, que se hace a petición del preso que ha renunciado a la norteamericana.Con Mora, son dos los españoles que están en el corredor de la muerte de Raiford, si bien Joaquín José Martínez va a salir en menos de tres semanas debido a que el tribunal supremo de Florida anuló su sentencia y ordenó un nuevo juicio.En la entrevista de más de una hora con el cónsul, Mora estuvo sentado en una silla de ruedas y, aunque mostraba buen aspecto, se quejó de la dieta en la prisión que consideró deficiente en proteínas, según declaró a EFE Vallaure de Acha.Un jurado de Fort Lauderdale, al norte de Miami, encontró culpable a Julio Mora en 1997 del asesinato, tres años antes, de la abogada Karen Starr Marx (de 30 años y embarazada entonces de cuatro meses) y a su ex supervisor en un trabajo en una asociación de jubilados, Clarence Rudolph, de 54 años.Los abogados defensores argumentaron que Mora era un enfermo mental que sufre de "delirio de persecución" y que no merecía la pena capital.El cónsul español aprovechó su estancia en la prisión de Raiford para ver a Martínez, de 28 años de edad, que es la otra cara de la moneda."Joaquín está eufórico y exultante ante la noticia de que el Tribunal Supremo decidió anular su condena a muerte por las irregularidades del juicio y hace planes para preparar el nuevo en Tampa", dijo a EFE el cónsul.Comentó que Martínez no quiere perder los hábitos que lo han mantenido en vida estos últimos tres años en el corredor de la muerte y que piensa seguir estudiando en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España, el acceso a la universidad.Vallaure de Acha fue la primera persona que le comunicó a Martínez el jueves pasado la decisión del Supremo de Florida, por ser, en su condición de diplomático, el único que puede llamarle por teléfono a la prisión.Mora, en cambio, no tiene pendiente ninguna apelación y lo único que sus abogados podrían argumentar para salir del corredor de la muerte es su aparente estado mental.El 27 de mayo de 1994, Mora acudió a una reunión donde se iban a tomar declaraciones juradas relacionadas con una demanda de diez millones de dólares que había presentado contra Rudolph, por supuestamente haberlo destituido de profesor de computación.A los 20 minutos de la reunión, Mora abrió un maletín y disparó diez tiros. Mató a la abogada, a su ex jefe e hirió de gravedad al abogado de este último, Maurice Hall, quien sobrevivió.Durante el juicio, Mora dijo que no tenía la intención de matar a nadie ese día y que sentía mucho lo que había pasado. Pero insistió en que había sido en defensa propia, porque pensaba que Rudolph tenía una pistola en su chaqueta y que la usaría para matarlo.Tres psicólogos testificaron que Mora era un enfermo mental, que sufre de un síndrome de persecución que lo hace creer que le quieren hacer daño o matarlo.Mora cree que no está loco y despidió a dos de sus abogados porque querían argumentar en su defensa que era un enfermo mental. Para él, solo actúo en defensa propia.Es lo mismo que justificó ante un tribunal, que lo exoneró, cuando el 23 de abril de 1983 hirió de gravedad a su ex esposa, la chilena Sylvia Zamora, en una disputa por la custodia de su hija, Paola, entonces de 13 años, y que aparentemente había heredado dos millones de dólares de una abuela en Chile.Mario Julio de San Román Zamora nació el 27 de mayo de 1926 en Villa Hermoso de Gomera, Tenerife. En peticiones de empleo decía que había sacado un doctorado en biología molecular en la Universidad de Madrid.




