Perú ante Brasil sin Ibáñez, el de las manos seguras
Perú jugará el domingo en Lima ante Brasil sin tener en el arco a Oscar Ibáñez, su jugador clave en las dos primeras fechas de las eliminatorias sudamericanas al Mundial de fútbol del 2002, aquel que le atajó un penal al archifamoso arquero paraguayo José Luis Chilavert.
LIMA.--- Perú jugará el domingo en Lima ante Brasil sin tener en el arco a Oscar Ibáñez, su jugador clave en las dos primeras fechas de las eliminatorias sudamericanas al Mundial de fútbol del 2002, aquel que le atajó un penal al archifamoso arquero paraguayo José Luis Chilavert.Ibáñez es uno de los tres suspendidos, por acumulación de tarjetas, en el equipo peruano, junto al medio Nolberto Solano (Newcastle, Inglaterra) y el delantero del Werder Bremen alemán Claudio Pizarro.Ante esta baja en el pórtico, la titularidad será de Miguel Miranda, jugador de 33 años y con experiencia en selecciones peruanas desde 1991.Esta era para Ibáñez, nacido en el Chaco argentino hace 32 años y nacionalizado peruano en 1996, una excelente oportunidad para repetir las actuaciones iniciales ante Paraguay y Chile, que le valieron ser premiado por una entidad bancaria como el mejor del escuadrón blanquirrojo."Me molesta no estar en casa cuando los mejores del mundo llegan a visitarte, porque para mí Brasil era un desafío profesional", dijo Ibáñez a la AFP este viernes."Es que de verlos tanto por (televisión) cable uno estaba casi preparado para los tiros libres de Rivaldo, los balonazos de Roberto Carlos o el juego punzante de Amoroso", confió.Sería humano incluso, en un puesto tan difícil, evitar el riesgo de ser vapuleado, "cada gol duele mucho porque el arquero va a sacar la pelota", pero Oscar Ibáñez no lo cree así."Uno está expuesto a las buenas y las malas, así que nadie puede querer no jugar, menos contra Brasil, pero siento que nuestra selección está en buen momento y hay que confiar en los que juegan", comentó.Llegado a Perú silenciosamente en 1993 -buscando oportunidades no halladas en su país de origen-, fichó por los modestos Deportivo Municipal y Carlos Manucci de Trujillo (provincia), Oscar Ibáñez no imaginaba entonces que un día le rompería un récord a su colega Chilavert.Fue este 29 de marzo, en partido por estas eliminatorias. Perú ganaba 2-0 cuando se cobró penal para el equipo guaraní a 25 minutos del final.Chilavert, el arquero más goleador del mundo (de tiros libres y penales), fue y pateó furibundo casi al centro. Aunque se lanzó a la izquierda, Ibáñez alcanzó a rechazar la bola con una pierna.En ese momento el arquero, resistido por sectores de la prensa peruana, alcanzó el nivel de ídolo.Un mes después en el estadio Nacional de Santiago paró balones enviados de todos lados y formas (el más espectacular una reacción en el aire ante un cabezazo desde tres metros de Marcelo Salas) para asegurar el empate a uno.Serio. De gestos y palabras justas. Humano (ayuda a niños enfermos en los hospitales), la prensa lo respeta porque no da oportunidad al escándalo en su vida privada, Oscar Ibáñez -camino al tricampeonato con Universitario de Deportes- viaja en taxi por las calles de Lima porque no tiene auto propio."Yo no vivo en una burbuja, trato de estar en contacto con la realidad...por eso voy siempre en taxi", dijo el portero, considerado el de las "manos más seguras del país".La prensa de su 'nuevo país' dice que no hay quien le pelee el puesto a Oscar Ibáñez, un excelente atajador "que necesita -empero- trabajar más las salidas para jugar mejor con los pies".Pero después de todo lo que hizo en los 180 minutos ya jugados por las eliminatorias, Oscar Ibáñez será (junto a Romario) un gran ausente en el Perú-Brasil



