La música latina de luto tras la muerte de Tito Puente
La música latina y el mundo del jazz están hoy, jueves, de luto tras la muerte del percusionista de origen puertorriqueño Tito Puente, una de las grandes figuras musicales del siglo XX.
NUEVA YORK.--- La música latina y el mundo del jazz están hoy, jueves, de luto tras la muerte del percusionista de origen puertorriqueño Tito Puente, una de las grandes figuras musicales del siglo XX."Nuestro mundo está de luto, porque una de las almas de la música latina ha muerto", declaró desde Buenos Aires la cantante Celia Cruz, que conoció a Tito Puente a comienzos de los cincuenta y con quien le unía una gran amistad.El músico puertorriqueño, considerado como "el rey de la música latina", falleció a última hora del miércoles en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en Manhattan, tras ser sometido a una operación de corazón, que se prolongó durante más de 17 horas y que no pudo superar, según informó su casa discográfica.Eddie Rodríguez, portavoz del sello RMM, explicó a EFE que Puente ingresó el pasado martes en el centro hospitalario con problemas de corazón y que "los médicos hicieron todo lo que pudieron, pero aparentemente no resistió la intervención".Tito Puente grabó más de cien álbumes a lo largo de casi sesenta años de trayectoria musical y en 1997 recibió de manos del presidente estadounidense Bill Clinton la Medalla Nacional de las Artes.Autor de numerosos éxitos musicales como el tema "Oye cómo va", que popularizó Carlos Santana, Puente logró numerosos premios a lo largo de su carrera, entre ellos cinco Grammys, un galardón para el que fue candidato en diez ocasiones.El último le fue otorgado el pasado mes de febrero como mejor intérprete de música tropical por su álbum "Mambo Birdland".Pero sobre todo y de manera excepcional, Tito Puente logró el respeto y la admiración de los intérpretes más consagrados y de los latinos de origen más humilde, para quienes la música y los temas del percusionista forman ya parte de su vida.Su deseo de conectar con el público y de contagiarles de su espíritu alegre y festivo lo llevó a trasladarse con sus timbales desde el fondo de la orquesta hasta la parte delantera del escenario. Desde ahí podía comprobar con más facilidad la increíble comunicación que lograba con el publico, que absorbía su ritmo como el aire que respiraban. Su amigo y compañero de escenario Joe Cuba recordó hoy que escuchar los arreglos musicales y el peculiar sentido del ritmo de Tito Puente resultaba sorprendente e inolvidable."Y su permanente sonrisa, esa sonrisa vivirá conmigo y en la mente de todos para siempre", agregó Cuba.Tito Puente llegó a la música empujado por su madre, Ercilia Puente, quien desde muy pequeño advirtió en el pequeño "Ernestito" su talento para la música y con siete años le apuntó a clases de piano.Más tarde estudió percusión y con el tiempo cambió a los timbales. También tocaba el vibráfono y estudió dirección musical, orquestación y teoría musical en la prestigiosa escuela Juilliard, entre los años 1945 y 1947.Numerosos vecinos de El Barrio, donde se concentran los hispanos en el área neoyorquina de Harlem y donde creció Puente, no podían disimular hoy su asombro y su pesar por la desaparición del carismático músico latino, que tenía 77 años.A comienzos de mayo, Tito Puente tuvo que ingresar de urgencia en un hospital de Puerto Rico a causa de problemas respiratorios y canceló tres conciertos que tenía previsto celebrar junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, uno de los proyectos por los que sentía más cariño.En el último disco que grabó, el percusionista estuvo acompañado por el pianista Eddie Palmieri y la producción podría salir al mercado durante este mes de junio.Puente se convirtió en el auténtico "rey del mambo" en los años cincuenta e interpretó temas de jazz con las principales figuras de este género musical, entre ellas con Dizzy Gillespie, Lionel Hampton y Woody Herman.Su álbum titulado "Dance Manía", editado en 1957 por la compañía RCA, figura entre las 25 producciones musicales consideradas claves durante el siglo XX por los críticos del rotativo "The New York Times".




