Mueren en cirugía las sismesas peruanas
El Hospital "Civico" de Palermo (isla de Sicilia), donde fueron operadas las dos siamesas peruanas, envió hoy a la fiscalía provincial el historial clínico de las dos niñas, fallecidas en el transcurso de la intervención.
ROMA -- El Hospital "Civico" de Palermo (isla de Sicilia), donde fueron operadas las dos siamesas peruanas, envió hoy a la fiscalía provincial el historial clínico de las dos niñas, fallecidas en el transcurso de la intervención.La decisión de operar y el fatal desenlace han suscitado un fuerte debate ético y deontológico en Italia, con fuertes opiniones contrapuestas sobre las consecuencias legales de la iniciativa de los médicos.En este contexto, la dirección del centro sanitario ha considerado oportuno remitir a la magistratura de Palermo toda la documentación relativa al estado clínico de las niñas, el diagnóstico y los pormenores de la operación.Con este material, corresponde ahora a la fiscalía decidir si abre una investigación o no respecto a los eventuales efectos legales de lo ocurrido.Por su parte, los padres de Milagros y Marta han hecho público un comunicado en el que aseguran conocer el riesgo derivado de la intervención quirúrgica a la que fueron sometidas las pequeñas para intentar separarlas, aún con la seguridad de que ello supondría la muerte de una de ellas, debido a que compartían el corazón."Teníamos esperanza y fe en salvar, al menos, a una. Lo que ha sucedido lo ha querido Dios. Si El lo ha deseado aceptamos su voluntad", dice la nota, leída hoy por un voluntario de la ONG que ha promovido el viaje de las siamesas a Italia.Los padres, Franklin Mallqui Llanca y Marta Milagros Pascual Juárez y su único hijo, de cuatro años, estaban presentes durante la lectura a la prensa de esta nota, con la que agradecieron al equipo médico su actuación, reconocimiento que extendieron a las autoridades y a la población de Palermo, por su afecto.Mientras tanto, el debate político y social no sólo se centra en la responsabilidad de los médicos, sino que pone en cuestión la labor de los medios de comunicación, que durante varios días han prestado mucha atención al caso y que ahora son puestos en la picota porque, en algún caso, han convertido un drama personal en un espectáculo.




