La fé no teme a la razón, afirma el Papa
El Papa dijo hoy en el Vaticano ante varios centenares de científicos e investigadores que asistieron al Jubileo del Mundo de la Investigación y la Ciencia que "la fe no teme a la razón" y que cada paso científico necesita de una base ética.
VATICANO.--- El Papa dijo hoy en el Vaticano ante varios centenares de científicos e investigadores que asistieron al Jubileo del Mundo de la Investigación y la Ciencia que "la fe no teme a la razón" y que cada paso científico necesita de una base ética."La fe no teme a la razón. Estas son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a El para que, conociéndolo y amándolo pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo", afirmó el Pontífice.Juan Pablo añadió que si en el pasado la separación entre la fe y la razón ha sido un drama para el hombre, "que ha conocido el riesgo de perder su unidad interior bajo la amenaza de un saber cada vez más fragmentado", la misión de los científicos actuales consiste en proseguir la investigación, "convencidos de que para el hombre inteligente todas las cosas se armonizan y concuerdan".El Obispo de Roma añadió que la Iglesia tiene gran estima por la investigación científica y técnica, "pues constituye una expresión significativa del dominio del hombre sobre la creación y un servicio a la verdad, al bien y a la belleza"."Desde Copérnico a Méndel, de Alberto Magno a Pascal, de Galileo a Marconi la historia de la Iglesia y la historia de las ciencias nos muestran claramente que hay una cultura científica enraizada en el cristianismo. Se puede decir que la investigación al explorar tanto lo más grande como lo más pequeño contribuye a la gloria de Dios, que se refleja en cada parte del universo", subrayó el Papa.El Papa Wojtyla pidió a los científicos que trabajen en favor del bienestar de la persona y de toda la humanidad y que "respeten la dignidad de cada ser humano y de la creación".Afirmó que cada pasado científico necesita una base ética y subrayó que la investigación científica jamás debe separar el aspecto espiritual del intelectual.Resaltó que la rica cultura contemporánea abre inéditas perspectivas para el diálogo entre ciencia y fe y entre filosofía y teología y les animó a gastar sus energías en la creación de una cultura y un proyecto científico "que deje transpirar la presencia y la intervención providencial de Dios"."Hombres de ciencias, ser constructores de esperanza para toda la humanidad. Que vuestro trabajo sirva para un auténtico progreso del hombre", dijo Juan Pablo II, que insistió en la necesidad de que el progreso se base en rigor.




