Servicios secretos británicos revueltos por memorias ex jefa
Las perspectivas de la publicación de las memorias de la ex directora del MI5, uno de los servicios secretos británicos, Stella Rimington, ha causado revuelo en el espionaje de este país y ha enfurecido a sus actuales jefes.
LONDRES .- Las perspectivas de la publicación de las memorias de la ex directora del MI5, uno de los servicios secretos británicos, Stella Rimington, ha causado revuelo en el espionaje de este país y ha enfurecido a sus actuales jefes.El texto de las memorias de Rimington ha sido sometido por la autora al Gobierno británico para su aprobación o para que censure lo que crea conveniente, pero lo que parece molestar más a muchos espías en activo es el precedente que su publicación puede sentar.Algunos veteranos del MI6 -servicio secreto que, a diferencia del MI5, opera fuera de las fronteras británicas- pidieron incluso la detención de Rimington cuando se enteraron que intenta publicar sus memorias, según revela hoy The Sunday Times.Al no conseguir sus propósitos, supuestamente filtraron a la prensa la existencia del libro, probablemente para provocar el escándalo e impedir su publicación.En el pasado, otros espías, en especial Peter Wright, quien fue subdirector del MI5, fueron condenados a la cárcel por publicar sus memorias o su biografía.Pero Rimington, de 64 años, siempre ha sido una espía especial. Además de ser la primera mujer que ha dirigido el MI5, también fue la primera en ese cargo que mostró su rostro al públicoElegida por otra mujer, la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, Rimington dirigió el MI5 (Militar Intelligence 5) desde 1992 a 1996, periodo de máxima tensión y violencia en el conflicto de Irlanda del Norte.En su libro, Rimington hace alusión a ese periodo, en el que las operaciones y negociaciones de los servicios secretos británicos en Irlanda del Norte estaban dirigidas por el MI5.Sin embargo, fue el MI6 el que comenzó las negociaciones con el Ejercito Republicano Irlandés (IRA) y al parecer no ha perdonado a Rimington que se apuntara el tanto.Las relaciones de la ex jefa del MI5 con el MI6 siempre fueron crispadas, según The Sunday Times, que cita funcionarios que indicaron que el libro contiene revelaciones sobre operaciones en Irlanda del Norte, así como amenazas a la seguridad nacional, los servicios secretos rusos y la política interna británica.Los directores actuales de los servicios secretos MI5 y MI6, Stephen Lander y Richard Dearlove, respectivamente, han pedido por separado al Gobierno que impida la publicación de las memorias de Rimington, al igual que lo ha hecho el jefe del Gabinete, Richard Wilson, según reveló ayer The Daily Telegraph.Pero la prohibición del libro podría poner al Gobierno de Tony Blair en una difícil situación cuando se dispone a introducir una nueva ley de libertad de información y la legislación británica está a punto de adoptar a la Convención Europea sobre Derechos Humanos.Al mismo tiempo, medios gubernamentales y de los servicios de seguridad temen que el asunto tenga repercusiones sobre los casos del miembro del MI5 David Shayler, procesado por presunta violación de la ley sobre secretos oficiales, que ha anunciado que quiere regresar al Reino Unido, y del ex agente del MI6 Richard Tomilson, condenado a seis meses de cárcel por intentar publicar su biografía.Sin embargo, el más destacado fue el caso de Peter Wright, quien fue subdirector del MI5 y llevo a cabo una batalla legal para publicar su autobiografía titulada "Spycatcher", en la que criticaba los servicios secretos y los acusaba de conspirar para apartar del poder al primer ministro laborista, Harold Wilson.Aunque algunos han tachado a Rimington de vanidosa, fuentescercanas al caso indicaron que ha dedicado sus memorias a sus dos hijas, a las que probablemente quiere explicar su ausencia durante el periodo que estuvo al frente del MI5.




