Ecuador dipuesto a hacer los ajustes necesarios a su economía
Ecuador está dispuesto a salir de la peor crisis económica de su historia a base de grandes sacrificios sociales y políticos, y con la importante ayuda financiera de los organismos multilaterales.
QUITO .- Ecuador está dispuesto a salir de la peor crisis económica de su historia a base de grandes sacrificios sociales y políticos, y con la importante ayuda financiera de los organismos multilaterales.Tras dos años de intensas negociaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) decidió conceder a Ecuador un crédito de contingencia (stand by) de 304 millones de dólares para los próximos doce meses.El acuerdo supone la entrega inmediata de 114 millones de dólares, mientras que el resto será liberado en cinco cuotas que serán hechas efectivas cada dos meses.El acuerdo permitirá también la llegada de 2.045 millones de dólares ofrecidos por otros organismos multilaterales que esperaban el acuerdo con el FMI para concretar la ayuda.La contrapartida ecuatoriana al acuerdo "stand by", además de pagar puntualmente los intereses y amortizaciones de los nuevos créditos, supone un estricto esquema económico y una política de ajustes sobre los subsidios (ayudas estatales), los precios de los combustibles y las tarifas de los servicios públicos.Los importes de los ajustes se conocerán hoy por medio de Internet, pues las autoridades ecuatorianas han decidido hacer pública por esa vía una "carta de intenciones" suscrita con el FMI.Ese documento precisa las obligaciones económicas y fiscales que Ecuador deberá hacer como un requisito básico para continuar recibiendo la asistencia financiera.El ministro de Finanzas, Jorge Guzmán, empeñó la palabra del país para cumplir los compromisos internacionales establecidos, pues afirmó que es el único camino que le queda a la nación para superar la crisis y mirar hacia el futuro con optimismo.Guzmán es partidario de una rigidez fiscal y financiera para lograr a medio plazo un crecimiento sostenido de la economía, entre el cinco y el seis por ciento, y una sustancial reducción de la inflación a un dígito.En su opinión, la contracción económica del siete por ciento en 1999 y la inflación, que se sitúa actualmente en algo más del 80 por ciento anual, deberá ser "cosa del pasado" y hay que enterrarla con el esfuerzo de todos los ecuatorianos.Más que una ayuda, el ministro cree que el acuerdo con el FMI es un signo de que el país empieza a resurgir y recupera la confianza financiera internacional.Todo ello, según Guzmán, permitirá que por primera vez en muchos años el Gobierno pueda dedicar su mayor esfuerzo a la solución de los postergados problemas sociales, pues con una economía estabilizada, con honradez y decisión, se podrá luchar contra la pobreza y el desempleo.El ministro no oculta que la estabilidad económica se logrará con ajustes "adecuados" que generen ingresos a las arcas fiscales para pagar salarios dignos, financiar ciertas ayudas estatales a la gente más pobre y mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos.Si no se hacen los ajustes "no tendremos el dinero para obras sociales", subrayó Guzmán al expresar el sentido de responsabilidad del Ejecutivo para emprender reformas que supongan mejorar la situación que atraviesa el país.De la misma forma se pronunció el director interino del FMI, Stanley Fischer, quien instó a Ecuador a continuar de forma resuelta su programa de reformas económicas, políticas y sociales.Fischer señaló que el programa económico ecuatoriano ha logrado "un éxito inicial al detener la fuga bancaria y al restablecer la confianza" entre la población, los agentes financieros locales y los inversores extranjeros.Sin embargo, advirtió de que el programa debe ser muy estricto, pues de su firmeza dependerá que Ecuador pueda salir de la crisis y solucionar los problemas sociales, políticos y económicos que padece actualmente.




