Con manifestaciones callejeras en Washington exigen cierre de Escuela de Américas
Manifestantes de diversos estados de EEUU se congregaron hoy frente a la Casa Blanca para exigir el cierre de la Escuela Militar de las Américas, por considerar que es centro de adiestramiento de militares latinoamericanos violadores de los derechos humanos.
WASHINGTON.--- Manifestantes de diversos estados de EEUU se congregaron hoy frente a la Casa Blanca para exigir el cierre de la Escuela Militar de las Américas, por considerar que es centro de adiestramiento de militares latinoamericanos violadores de los derechos humanos.La entidad SOA Watch, organizadora de estas demostraciones en la capital de Estados Unidos y otras ciudades del país, informó de que en los próximos días se ejercerán más actividades de presión ante el Congreso para que decida la eliminación del presupuesto para esa escuela que funciona en Fort Benning (Georgia).La concentración de hoy frente a la Casa Blanca y una vigilia en el Congreso se enmarca en las protestas que se preparan en Washington contra la celebración de la asamblea semestral del FMI y el Banco Mundial (BM).Según uno de sus organizadores, Roy Bourgeois, "el BM, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Escuela de las Américas (SOA) son una familia feliz"."La SOA forma el 'músculo' militar para ejecutar y proteger las políticas económicas de globalización que destruyen los sindicatos y devastan a los pobres en América Latina y en otras partes", agregó Bourgeois.La Escuela de las Américas, creada en 1946, funcionó hasta 1981 en el canal de Panamá y ha sido el centro en el que se formaron dictadores como el panameño Manuel Antonio Noriega o el argentino Jorge Videla.Desde su creación, ha entrenado a más de 60.000 soldados latinoamericanos, entre ellos, según los grupos de derechos humanos, los escuadrones paramilitares que son responsables del 70 por ciento de los abusos en Colombia.Randy Serraglio, de SOA Watch, dijo que el lunes y el martes delegaciones de ciudadanos estadounidenses visitarán las dos cámaras del Congreso para urgir a los representantes de sus estados a que luchen por el cierre de ese centro de adiestramiento sobre torturas y otras violaciones de los derechos humanos.Los esfuerzos legislativos para lograr este objetivo son encabezados por el representante demócrata por Massachussetts, Joseph Moakley y por el senador del mismo partido por Illinois, Richard Durbin.




