Ex presidente habla en sus memorias de narcodineros y EEUU
BOGOTA (AFP) - El ex presidente colombiano (1994/98) Ernesto Samper pondrá en circulación mañana martes las memorias de su polémico gobierno, marcado por las denuncias sobre la forma como el narcotráfico financió su llegada al poder, anunció la editorial Ancora."El libro no hace señalamientos personales (...) el lector dirá quién queda bien y quién mal", dijo Samper en una declaración en la que reconoció que la parte más difícil fue la consagrada a sus relaciones con Estados Unidos.Washington descalificó la lucha antidrogas del gobierno de Samper y le negó la visa al mandatario, calificándolo como aliado de los narcotraficantes.Samper también señaló que escribió las memorias, preocupado por dar elementos a los historiadores para que realicen el juicio definitivo sobre su gobierno.El ex mandatario escribió el texto a lo largo de los dos últimos años en su refugio del poblado de Aravaca, cerca de Madrid, a donde se retiró desde su salida del poder, aprovechando sus buenas relaciones con dirigentes del partido Socialista Obrero Español (PSOE).Las memorias usan como título la frase "Aquí estoy y aquí me quedó", que Samper utilizó en una alocución radiotelevisada para desvirtuar su eventual salida del poder en enero de 1996, después que su antiguo lugarteniente y ministro de defensa, Fernando Botero, confesó el ingreso de dinero del narcotráfico para financiar la campaña por la presidencia.En ese entonces, en una calculada entrevista con Yamid Amat, el más popular periodista de televisión colombiana, Botero no sólo reveló los procedimientos mediante los cuales se recibieron 4 millones de dólares del cartel cocainero de Cali, sino que dijo que Samper conocía los detalles de la operación.Samper no fue procesado por esas acusaciones pues en un polémico fallo la Cámara de Representantes, dominada por los partidarios del mandatario, impidió que se le iniciara un juicio formal, alegando la falta de "pruebas suficientes".La Constitución colombiana exige la autorización de la Cámara para enjuiciar a un mandatario en ejercicio.Con las mismas pruebas presentadas en contra de Samper, la justicia ordinaria llevó a la cárcel a una treintena de políticos y consiguió que varios de ellos, algunos congresistas, purgaran penas de entre 4 y 6 años.Las acusaciones de Botero, y la de otros miembros del gabinete de la campaña electoral implicados, como el ex tesorero Santiago Medina, generaron una crisis política interna que marcó el cuatrenio de Samper y provocaron el mayor distanciamiento de la historia reciente con Washington.




